domingo, abril 20, 2008

Una maestra de 13 años: Ni uno menos, la película de Zhang Yimou

Confieso que no soy maestro, pero doy clases en una universidad. También doy clases de español. En México, ser maestro no significa, precisamente, tener alguna autoridad o respeto por parte de algunos alumnos. Y esto se debe a que muchos no tenemos, en realidad, lo que se requiere para dar clases: los conocimientos, la experiencia y sobre todo el compromiso..

Y es que muchos profesionistas deben dar clases (remarcando el deben) porque no han encontrado cabida o no han tenido éxito en sus carreras y se vuelven "maestros profesionales" en el sentido de que pueden dar 5 horas diarias de clase o más con el único propósito de sobrevivir, pero no de educar. Además, ser un "maestro profesional" implica dar cuantas clases sea posible en un día, lo cual no es recomendable debido a la preparación y cuidado que se debe tener para impartir una clase y dar seguimiento a las expectativas y necesidades de los estudiantes.


Esta situación afecta mucho a la educación en general, porque quizás, la profesión de maestro es una de las más importantes que hay. Existe el muy manejado sentido de "la educación como un apostolado". El sentido religioso de esa frase es falso. En realidad, el trabajo de maestro debería ser compromiso. Esta idea vino a mi mente luego de ver hace unos momentos en Cinemax, la película "Ni uno Menos" del director chino Zhang Yimou.

La trama de la cinta es la siguiente: En una remota aldea de montaña, el profesor debe dejar la escuela por un mes, y el alcalde sólo encuentra una niña, Minzhi, de 13 años de edad como sustituta. Para recibir su pago de 10 yuans, la niña debe cuidar que ninguno de los niños de la escuela deserte. En cuestión de días, la pobreza obliga al niño más travieso de la clase a irse a la ciudad a trabajar. Entonces Minzhi viaja a la ciudad para traerlo de vuelta.

¿Cuántos maestros en la actualidad tomamos un compromiso así con nuestros alumnos? Yo no puedo decir que mis alumnos sean mis alumnos, porque en realidad, en la clase, yo he aprendido mucho más que lo que he podido enseñar. Y el compromiso que tengo con ellos no podría ser juzgado por mi mismo. Pero una cosa es cierta: algo mal estamos haciendo en México frente a la educación. Ojala yo pudiera ser como Minzhi :)... ojala la educación tuviera la importancia que debería tener para dotar de tolerancia y libertad a los niños...

Una muestra de la cinta en este vídeo de Youtube subido por borondon3 :)


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3 comentarios:

Fdo. R. Baños dijo...

Hola. Mi comentario es el siguiente: ciertamente, la mayoría de los docentes somos tal y como nos describes; sin embargo creo que puede haber, en medio de tantos docentes burócratas, "marchistas" e improvisados, aquellos que, en algún momento, hayan decidido hacerse "docentes profesionales" y no sólo "profesionistas que se dedican de lleno a la docencia". Personalmente, conozco a quienes, por azares del destino, se dedican actualmente a la docencia casi como única actividad e, innegablemente, debo decir que tienen toda la experiencia y compromiso que se requiere; asimismo, ¿por qué no pensar también que hay profesionistas que, dedicándose más a la docencia que a otra cosa, deciden profesionalizarse como docentes? Es verdad que sentirse comprometido, pero de veras comprometido, con los estudiantes no es algo que se aprenda sino, más bien, que se aprehende y se asume como un valor personal, pero ya preocuparse por mejorar la actividad que se hace, aunque no sea la que se supone debiera ser, ¿no es ya un signo de querer aspirar a convertirse en maestro y no solamente en docente? Al final, la mejor opinión la tiene el que aprende, pues el maestro se reconoce a sí mismo a través de los ojos de sus estudiantes. Definitivamente, no son los más, pero el hecho de que haya al menos uno, bueno, creo que eso marca, a lo lejos, algo de esperanza ¿no? Saludos cordiales desde Acapulco, Guerrero.

Marco dijo...

Fernando, tienes toda la razón. Y yo conozco personas como tú dices, que se han preparado para ser mejores maestros y que tienen compromisos. Pero es un hecho que nuestro gobierno no tiene la menor intención de modificar esta situación. Y no sólo es, estos maestros profesionales, en el mal sentido de la palabra, se están multiplicando. Y los resultados ahí están: el último lugar en educación en el OCDE. Tu blog Fernando es muy interesante, como muchos otros blogs mexicanos, sin embargo hay muy pocos post. Y casi siempre los que hay en los blogs de México pertenecen a personas extranjeras. Esa es la realidad de la educación en México y el compromiso de muchos maestros se pierde un poco ante la indiferencia dell gob ierno y la falta de políticas públicas. Gracias por tu comentario. Yo he puesto tu blog en mi blogroll y lo visito frecuentemente... por cierto, quisiera citar tu post de los emos, porque en la universidad donde trabajo me encontré un cartel que llamaba a matar emos...

Fdo. R. Baños dijo...

Hola Marco: Gracias por incluirme en tu blogroll y también por tu disposición a citar el artículo sobre los emos, aunque aclaro que éste no lo escribí yo; como podrás darte cuenta, nuestro blog está formado por las publicaciones de varias personas: maestros, estudiantes, profesionistas, conozco a la mayoría y con algunos sólo me he comunicado a través de correo electrónico. El artículo sobre los emos es de una de mis alumnas, que tiene muchas inquietud por escribir y comunicar sus ideas de forma escrita. Estoy seguro que la idea de que citen uno de sus trabajos la motivará mucho. Gracias nuevamente y saludos cordiales desde Acapulco, Guerrero.