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viernes, noviembre 21, 2008

¿Por qué una mujer no acepta salir con un hombre?

"Una mujer no acepta salir con un hombre, por una de dos razones: porque no le gusta o porque le gusta demasiado".


Estaba cambiando los canales del cable sin encontrar nada que me sirviera de placebo al aburrimiento (y la soledad) cuando en el "Cinema golden Choice" me topo con una película alemana que se llama "Pensando con el Corazón" (Michael Gutmann, Alemania 2001). Luego de dudar dos segundos antes de apretar el botón del control remoto para cambiarle, me detiene el hecho de que no es una película de Estados Unidos y me quedo a mirarla. Algo distinto no cae mal de vez en cuando.

La película era sobre Jacob un adolescente alemán que se enamorá de Wanda, una Au Pair polaca. El filme no tenía nada extraordinario. Es una de esas películas "de domingo" como dice Geni, una amiga rumana. No obstante hubo un diálogo que me llamó mucho la atención. Resulta que Jacob invita a Wanda a salir, pero ésta se niega. Triste, Jacob pregunta a una mujer qué significa que una muchacha rechace una cita con un chico. La respuesta es, sin duda, enigmática y quizás refleje el misterioso universo femenino tan prohibido para la logica masculina:

"Una mujer no acepta salir con un hombre, por una de dos razones: porque no le gusta o porque le gusta demasiado".

Al escuchar esta frase sonreí. Me gustaba la segunda razón: ahora sabía por qué no habían querido salir conmigo decenas de muchachas...













Alicja Bachleda-Curus y Tom Schilling en "Pensando con el corazón"

jueves, noviembre 20, 2008

Dr. House: ¿es necesario aceptar el destino?



Por duro, triste y desesperante que parezca, sólo la aceptación puede aliviarnos, al menos en el espíritu.





Aunque había visto algunos capítulos sueltos de la serie House, no me había convertido en un verdadero aficionado hasta que tuve en el disco duro de mi laptop la segunda temporada y pude ver el capítulo títulado "Aceptación".

La historia es interesante: el día anterior a ser ejecutado, un reo comienza a sufrir un ataque que le provoca un desmayo. Al mismo tiempo, luego de interesarse por el caso, House ordena a Cameron, la joven doctora integrante de su equipo, que atienda los pacientes de la clínica. Ahí atiende a una muchacha enviada por su compañía a revisarse "sólo una tos" que resulta ser una enfermedad terminal. Mientras House intenta curar al reo condenado a muerte, Cameron insiste en que House de prioridad al caso de la muchacha. El enfrentamiento entre Cameron y House por las prioridades médicas deriva en una reflexión sobre la fragilidad humana ante los insondables caminos del destino.

De alguna forma, este episodio de House establece que la justicia es un concepto humano que la mayoría de las veces no concuerda con la realidad, al menos médica, del mundo. Y lo ilustra de manera cruda: el reo que va a ser ejecutado tiene una cura a su enfermedad. La muchacha que sólo quería atenderse "una tos" y que está emocionada por su nuevo trabajo, también está condenada, pero por una enfermedad que no puede ser curada.

House, en medio de sus diálogos irreverentes y su negro sentido del humor, intenta ser directo explicando a Cameron que la muchacha va a morirse. Y Cameron, que guarda un profundo humanismo, no entiende por qué, al menos, el equipo médico que encabeza House, no desea hacer el intento por buscar una forma de burlar la fatalidad y salvar a la muchacha.

Es un episodio crudo, definido por su título: aceptación. Hay que aceptar la fatalidad. La salida al dolor provocado por algo que no se puede cambiar es la aceptación. Por duro, triste y desesperante que parezca, sólo la aceptación puede aliviarnos, al menos en el espíritu.

Se agradece que House, la serie, trate con respeto a la audiencia, alejándose de la demagogía para hablarnos, con humanismo - y humor ácido - de todos esos lugares oscuros del alma humana que muchas personas aún estamos por explorar.

La pregunta que me hice al finalizar el capítulo es obvia: ¿Qué cosas deberé tratar de aceptar?

... voy por una cerveza