Mostrando las entradas con la etiqueta repost. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta repost. Mostrar todas las entradas

lunes, diciembre 15, 2008

Navidad de perros

En México existe la costumbre de lanzar cohetes o fuegos artificiales en algunas fiestas religiosas, por ejemplo esta temporada navideña. Se hace muchas veces sin el más mínimo cuidado lo que provoca heridos o muertos, ya sea por la explosión de fábricas que no cuentan con los más mínimos controles de seguridad o porque alguien se voló los dedos cuando algún petardo explotó antes de tiempo.

No obstante, hay otras víctimas de estos fuegos artificiales: los animales, particularmente los perritos. Escuchan un cohete y se llenan de miedo y ladran o van y se esconden donde puede. Esto le pasa a mi perro con frecuencia y en los días de fiesta religiosa, sobre todo el 12 de diciembre que es el día de la virgen de Guadalupe, pasa las noches en vela o buscando mi protección.

El Año Nuevo del 2007, los cohetes fueron particularmente fuertes. Incluso cimbraron los vidrios de la casa donde vivo. Mi perro estaba asustado y ladraba y ladraba luego de cada cohetazo. No obstante, mi preocupación no era él, sino el perrito del vecino de enfrente, que se había ido de fiesta desde un día anterior y había dejado al perrito – que se llamaba Miqui – afuera, en el jardín.

Miqui no me quería. Me ladraba y ladraba todos los días cuando pasaba por el frente de la casa de su amo para irme a trabajar. Pero ese año nuevo que lo vi aterrorizado por tantos cohetes, decidí tratar de protegerlo. Eran ya las 2 de la mañana y aproveché que había demasiado pavo en la casa para llevarle de comer.

Todavía había cohetes sonando a lo lejos cuando salí a buscarlo en el jardín del vecino. Mi perro me observa desde el patio ladrando. Miqui no se veía en el jardín porque estaba todo oscuro. “Miqui…Miqui…” le llamé durante varios minutos hasta que por fin vi sus dos ojitos brillando detrás de unos arbustos donde estaba escondido. Aún así tuve que insistir varias veces para que se acercara a la reja. Se acercó y su carita estaba triste. Miré la reja pero no había manera de sacarlo de ahí. Lo lamenté porque yo quería llevarlo a mi casa al menos por esa noche. Mi perrito no dejaba de ladrarme desde el patio al otro lado de la acera. Y Miqui lo observaba intrigado, mientras sus orejitas se levantaban como dos signos de admiración. Entonces comencé a darle los pedazos de pavo que llevaba, los cuales se saboreó con ganas, mientras me miraba agradecido. Al final le di una pierna completa de pavo que tomó entre sus colmillos. Me miró feliz y se volvió para perderse otra vez detrás del arbusto. Tenía un hueso que enterrar. Sonriendo, crrucé la acera para regresar a mi casa mientras mi perrito daba brincos y ladridos de reclamo.

Los días siguientes volví a salir por la noche a buscar a Miqui para darle más pavo o lo que tuviera. Y mi perrito seguia viendo todo desde el patio de mi casa pero ya sin ladrar, atestiguando la amistad que nacía entre otro perrito y yo…

Notas relacionadas:

Las Mascotas se Parecen a sus Dueños

Los animales también tienen derechos

miércoles, mayo 07, 2008

¿Es peligroso tener una novia en Europa? Las polìticas de entrada a la Unión Europea


"¿Cuánto tiempo vas a estar? ¿Con cuánto dinero cuentas? ¿En qué trabajas?" Estas son las típicas preguntas que los agentes aduaneros le hacen a uno cuando se arriba al territorio europeo. Nada fuera de lo común. Pero cuál sería mi sorpresa cuando, además de las mencionadas preguntas, la agente aduanera me preguntó con la mirada fija si yo tenía una novia en Europa.

La respuesta fue no y luego de revisar hasta el último rincón de mis maletas me dejaron pasar. El mundo está tan convertido en una isla que hasta la posibilidad del amor entre personas de distintos países es ya una cuestión a considerar para dejar entrar a un turista a algún país.

La pregunta es: ¿Me hubieran dejado pasar si decía que no tenía una novia en Europa pero que iba a ese continente con la intención de besar los labios de una mujer? La religión (cuidado si eres musulmán), la nacionalidad (latinoamericanos en general), las preferencias políticas (cuidaros si tienen un blog y publican en él que la guerra en Irak es un error y al mismo tiempo piensan entrar a Estados Unidos) y hasta los sentimientos ("¿Tienes una novia en Europa"?) son barreras si uno quiere entrar a un país para viajar y conocer.

Son tiempos contradictorios: por un lado la globalización del comercio, por otro las barreras y los muros... el temor a los otros...

¿Tú tienes una novia en Europa?

domingo, marzo 02, 2008

¿Es peligroso tener una novia en Europa? Las polìticas de entrada a la Unión Europea


"¿Cuánto tiempo vas a estar? ¿Con cuánto dinero cuentas? ¿En qué trabajas?" Estas son las típicas preguntas que los agentes aduaneros le hacen a uno cuando se arriba al territorio europeo. Nada fuera de lo común. Pero cuál sería mi sorpresa cuando, además de las mencionadas preguntas, la agente aduanera me preguntó con la mirada fija si yo tenía una novia en Europa.

La respuesta fue no y luego de revisar hasta el último rincón de mis maletas me dejaron pasar. El mundo está tan convertido en una isla que hasta la posibilidad del amor entre personas de distintos países es ya una cuestión a considerar para dejar entrar a un turista a algún país.

La pregunta es: ¿Me hubieran dejado pasar si decía que no tenía una novia en Europa pero que iba a ese continente con la intención de besar los labios de una mujer? La religión (cuidado si eres musulmán), la nacionalidad (latinoamericanos en general), las preferencias políticas (cuidaros si tienen un blog y publican en él que la guerra en Irak es un error y al mismo tiempo piensan entrar a Estados Unidos) y hasta los sentimientos ("¿Tienes una novia en Europa"?) son barreras si uno quiere entrar a un país para viajar y conocer.

Son tiempos contradictorios: por un lado la globalización del comercio, por otro las barreras y los muros... el temor a los otros...

¿Tú tienes una novia en Europa?