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lunes, junio 29, 2009

Un perro somete a policias fuertemente armados

Hace unas horas. Juego con mi perro al fútbol (él el portero yo el que tira los penalties). De pronto, una camioneta con unos polis se detiene frente a mi casa. Nos ven retadores. Mi perro se lanza contra la cerca y les ladra como si en ello fuera su vida.

Uno de los polis que va en la parte trasera de la patrulla saca un arma "larga" y la muestra. Yo me acojono (como dicen en España) pero mi perro se enoja más y sigue ladrando rabiosamente. Parece que les dice "¡chinga tu madre puto!" y sigue ladre y ladre. Entonces, los polis comienzan a reír entre ellos de una forma burlona que enciende más a mi perro. Les parece gracioso que mi perrito, una mezcla de french y snauzer muy pequeñito, casi de juguete, se ponga bravo y se les enfrente.

Ver un "arma larga" no es agradable. Los policías mexicanos son, como la mayoría de los mexicanos, un poco torpes y dados a una cobardía que esconden en el machismo. Y eso es peligroso porque nos hace cometer tonterías. Se le dispara esa arma y quién sabe Dios dónde iremos a parar. No obstante, mientras el idiota aquel me muestra su metralleta, agarro fuerza inspirado en el coraje de mi perrito a quién parece valerle madres el peligro, y con las piernas temblando, me dirijo hacia el fondo del patio...regreso con un arma poderosísima para someter sus risas: un tarro de cerveza que levantó sobre mi cabeza para brindar a la salud de los policías y sus madres. Al verme, dejan de sonreir.

Mientras ellos andan de valientes buscando fantasmas (NARCOS, DELINCUENTES QUE SUS JEFES NO QUIEREN REALMENTE QUE ENCUENTREN) yo estoy emborrachándome a lo grande porque la tía que amo se besa con otro que no soy yo. Pinches policías, son unos gillipollas como yo. Y entonces, haciendo un gran escándalo se marchan dejando una línea negra en el asfalto. Mi perro deja de ladrar triunfante y yo doy un trago a mi cerveza, que se filtra por mi boca manchando mi camisa. Soy un jugador de fútbol levantando la Copa Libertadores y mi perro, un macho que sometió a cuatro idiotas escondidos detrás de un "arma larga"...

viernes, junio 19, 2009

Vida de Perros: ciclo de cine sobre el mejor amigo del hombre

El Cine Club de la UCEM - la uni donde trabajo - presenta un ciclo interesante para quienes queremos a los perritos: "Ciclo de Cine Perro". Inició ayer con "A dog´s life" de Chaplin. Una película muy divertida donde Charlot se hace amigo de un perro callejero.

Si andan en San Luis potosí, les recomiendo que se den una vuelta a ver este ciclo los jueves a las 6 pm. La entrada es gratuita y dan un folleto.

Nota: NO se exhibirá "Amores Perros" :)

lunes, diciembre 15, 2008

Navidad de perros

En México existe la costumbre de lanzar cohetes o fuegos artificiales en algunas fiestas religiosas, por ejemplo esta temporada navideña. Se hace muchas veces sin el más mínimo cuidado lo que provoca heridos o muertos, ya sea por la explosión de fábricas que no cuentan con los más mínimos controles de seguridad o porque alguien se voló los dedos cuando algún petardo explotó antes de tiempo.

No obstante, hay otras víctimas de estos fuegos artificiales: los animales, particularmente los perritos. Escuchan un cohete y se llenan de miedo y ladran o van y se esconden donde puede. Esto le pasa a mi perro con frecuencia y en los días de fiesta religiosa, sobre todo el 12 de diciembre que es el día de la virgen de Guadalupe, pasa las noches en vela o buscando mi protección.

El Año Nuevo del 2007, los cohetes fueron particularmente fuertes. Incluso cimbraron los vidrios de la casa donde vivo. Mi perro estaba asustado y ladraba y ladraba luego de cada cohetazo. No obstante, mi preocupación no era él, sino el perrito del vecino de enfrente, que se había ido de fiesta desde un día anterior y había dejado al perrito – que se llamaba Miqui – afuera, en el jardín.

Miqui no me quería. Me ladraba y ladraba todos los días cuando pasaba por el frente de la casa de su amo para irme a trabajar. Pero ese año nuevo que lo vi aterrorizado por tantos cohetes, decidí tratar de protegerlo. Eran ya las 2 de la mañana y aproveché que había demasiado pavo en la casa para llevarle de comer.

Todavía había cohetes sonando a lo lejos cuando salí a buscarlo en el jardín del vecino. Mi perro me observa desde el patio ladrando. Miqui no se veía en el jardín porque estaba todo oscuro. “Miqui…Miqui…” le llamé durante varios minutos hasta que por fin vi sus dos ojitos brillando detrás de unos arbustos donde estaba escondido. Aún así tuve que insistir varias veces para que se acercara a la reja. Se acercó y su carita estaba triste. Miré la reja pero no había manera de sacarlo de ahí. Lo lamenté porque yo quería llevarlo a mi casa al menos por esa noche. Mi perrito no dejaba de ladrarme desde el patio al otro lado de la acera. Y Miqui lo observaba intrigado, mientras sus orejitas se levantaban como dos signos de admiración. Entonces comencé a darle los pedazos de pavo que llevaba, los cuales se saboreó con ganas, mientras me miraba agradecido. Al final le di una pierna completa de pavo que tomó entre sus colmillos. Me miró feliz y se volvió para perderse otra vez detrás del arbusto. Tenía un hueso que enterrar. Sonriendo, crrucé la acera para regresar a mi casa mientras mi perrito daba brincos y ladridos de reclamo.

Los días siguientes volví a salir por la noche a buscar a Miqui para darle más pavo o lo que tuviera. Y mi perrito seguia viendo todo desde el patio de mi casa pero ya sin ladrar, atestiguando la amistad que nacía entre otro perrito y yo…

Notas relacionadas:

Las Mascotas se Parecen a sus Dueños

Los animales también tienen derechos

sábado, julio 26, 2008

La perrita que me dio una razón :)









El perrito me mira con agradecimiento. Cojea. Es blanco y está en los huesos. Le dejo un plato con croquetas y un recipiente con agua en la acera de una calle cercana a la mía. Traga unas croquetas y me mira. Vuelve a tragar otras croquetas y me vuelve a mirar. Los perros no sonríen pero dicen cosas con la mirada. Y los ojos del perrito me decían “gracias”.

No puedo llevarlo a mi casa. Apenas y puedo atender a Cayito, mi perro que siempre me espera moviendo su colita cuando llego del trabajo. Pero me siento contento. Una vez, vi como un señor le lanzaba un balde de agua helada a un perro que estaba herido. El perrito salió corriendo por el fondo de la calle y no sé por qué sentí una angustia muy grande. Sentí como una imposibilidad de ayudarle. Como si cayera en mí una certeza de que en el mundo hay seres que viven así, en una soledad muy grande, alejados de la comprensión o de un gesto de cariño.

Y cuando en mi casa veo al Cayito contento porque estoy de regreso, me acuerdo del día en que me di cuenta que necesitaba una mascota.

Resulta que me había ido de inmigrante por amor a alguien que me esperaba en Europa. En esos ímpetus que uno tiene cuando es joven, creía que podía juntar el dinero que me permitiera hacer un postgrado legalmente en en el viejo continente y así poder estar con ella también.

Fue difícil, claro, como lo es para la gran mayoría de los inmigrantes. Y precisamente en esos tiempos conocí a Alan, un habitante de aquel país que no habla inglés que me ofreció, en un gesto solidario que nunca olvidaré, trabajar en su granja por unos cuantos billetes.

Mi trabajo era muy simple: juntar el heno, hacer pacas y amarrarlas. Realmente era muy sencillo y entendí que Alan lo hacía sólo por ayudarme. La cosa es que en su granja, muy moderna y grande, además de vacas y borregos, había una perrita dálmata llamada Henia. Nada más nos vimos y hubo química. Me acompañaba en mis labores diarias y según ella me ayudaba a trabajar :) y cuando teníamos el descanso, se iba conmigo a un roble que estaba en un promontorio y compartíamos el almuerzo. Luego jugábamos. Por primera vez en semanas sentí una compañía, y por qué no decirlo, una amiga.

Una vez, me sentí triste. Quizás fue el clima. Llovía mucho y me acordé de México y de ella y pues estaba así “blue”, como dicen en ese país. Y Henia me veía cómo tratando de entender y me lamía la mano y luego brincaba y me ponía su nariz húmeda en los labios. Y eso me hacía reír y le lanzaba una pelota de béisbol y ella corría y saltaba. Y me ponía de buen humor. Ese día compendí que sería buena idea tener una mascota.

Trabajé en la granja sólo unas semanas, porque Alan, una excelente persona, sólo lo hacía por ayudarme y lo hizo: en ese tiempo conseguí otro trabajo permanente ayudando a arreglar techos y entre tanto pude comer bien. Y el día que me fui de la granja por última vez, ella parecía sentirlo y me siguió brincando por toda la cerca. Ambos estábamos solos en realidad. Y a Henia y a Alan les agradezco que me hubieran hecho ver que el cariño no tiene especie. Que la mirada de un perrito, o de un gatito puede hacer que tu vida tenga todo ese sentido que parece perdido, cuando llegas sólo a un cuarto oscuro, en una casa sin nombre una noche, cualquier noche que buscas otra razón para despertar, además de la familia, los amigos y algún amor…

jueves, junio 19, 2008

Clonación de Mascotas: inició la subasta para los primeros perros clonados

Desde ayer comezó la puja para que 5 multimillonarios puedan clonar sus perritos. Como publicamos en nuestro post "Mascotas Clonada, una realidad", la compañía de clonación BioArts ha iniciado una subasta para que aquellos que tuvieran como mínimo 100 mil dóares tuvieran la posibilidad de traer de vuelta a la vida a sus amadas mascotas, o para asegurarse que al morir puedan regresar en un ser vivo clonado.

Pero hay buenas noticias, pues la empresa ha anuncido en el sitio "Best Friends Again" que rifará una clonación entre aquellos que llenen una forma, expliquen en 500 palabras por qué quisieran que su perro fuera clonado y suban una foto de la perrita o el perrito. Este es el enlace a la rifa denominada "Golden Clone" para clonar tu mascota y abajo el "re-post" del artículo publicado el 4 de junio pasado :)

Imagina un mundo donde la taxidermia es obsoleta, un mundo donde el viaje final al más allá no implique necesariamente el adiós final. Imagina un mundo donde tu mascota pueda ser traída a la vida otra vez…

Este mes, una compañía norteamericana está ofreciendo esta posibilidad a aquellas personas con suficiente dinero en sus carteras. Una década después de que la oveja Dolly se convirtiera en el primer animal en ser clonado a partir de una célula, BioArts International, una Compañía californiana de Biotecnología está organizando una subasta por Internet para clonar cinco perros.

Estos perros se convertirán en los primeros caninos a ser clonados con propósitos comerciales exclusivamente y representan uno de los intentos más audaces hasta ahora de establecer una industria de clonación de mascotas global cuyos servicios podrían ser solicitados por millones de personas para hacer copias de sus propios perros.

Las pujas para el evento que se denominará “Best Friends Again” se espera que comiencen en $100,000 dólares y está dirigida a personas con el dinero suficiente para pagar por un proceso científico que todavía es extremadamente complicado y costoso. La subasta comenzará el 18 de junio y será escalonada para alcanzar clientes potenciales en diferentes zonas horarias.

De acuerdo a BioArts, el actual proceso de clonación lleva de 3 a 12 meses y puede ser aplicado a cualquier especie de perro, ya sea un Pastor Alemán, Gran Danés o un Rottweiler.

No obstante, este proceso e clonación no implica la posibilidades de cura para mascotas enfermas. Cualquier perro clonado será una copia genética de su predecesor y aunque tendrá el mismo color de pelo y los mismos rasgos, no necesariamente actuará de la misma forma.

El equipo de científicos de BioArts puede crear clones ya sea de perros vivos o muertos, siempre y cuando las muestras necesarias hayan sido tomadas antes de que el can falleciera, o bien dentro de los 5 primeros días después de su deceso, y que hayan sido congeladas en nitrógeno líquido. Al respecto, en años recientes algunas compañías norteamericanas han estado ofreciendo “bancos de genes” para aprovechar estas posibilidades de clonación, dando a la gente la posibilidad de almacenar los detalles genéticos de sus mascotas para el día en que la clonación esté al alcance de clientes que no cuenten con mucho dinero.

El proyecto de BioArts es una apuesta personal de un billonario filántropo de más de 80 años que es conocido por sus controversiales iniciativas y que en los últimos 10 años ha tenido como propósito clonar a su perro.

Desde que científicos británicos anunciaron el nacimiento de de la oveja Dolly en 1997, John Sperling, uno de los hombres de negocios más ricos de Arizona y creador de la Universidad privada más grande del mundo – la Universidad de Phoenix – tuvo la meta de ser uno de los primeros alentadores de la industria de clonación de mascotas.

Devoto de su perrita Missy, que es una mezcla de Collie y Husky Siberiano, el millonario – de 87 años – patrocinó de su propia bolsa investigaciones que permitieran la reunión de los amos con sus queridas mascotas muertas.

Para ello, hizo equipo con su amigo Lou Hawthorne, quien es ahora ejecutivo en jefe de BioArts y que fuera director de la compañía de clonación de gatos GSC.

No obstante, Patricia Bernie, que dirige el santuario de animales Wythall, duda que los dueños de animales, particularmente los británicos, consideren atractiva la idea de clonar sus mascotas.

"Es cierto - explica Patricia - que las personas que han perdido a sus mascotas a menudo dicen cosas como "Oh, quisiera que este de vuelta conmigo" o "Si sólo pudiera verla una vez más." Pero creo que el promedio de los dueños de mascotas encuentra la idea de la clonación de animales de compañía como un poco tétrica. Además, no necesitamos mascotas artificialmente hechas porque no hay suficientes hogares para los animales que nacen de manera natural…”.

Quizás BioArts tenga éxito y la clonación de animales se vuelva una práctica común, pero es cierto que, como en el caso de de los alimentos transgénicos, las personas preferirán siempre una versión original, no sólo para comer, sino también para jugar y dar largas caminatas con el llamado mejor amigo del hombre… ¿No creen?

Vía “The Independent”, de una nota de Jerome Taylor, fechada el 2 de junio de 2008 desde Londres.

Sitio de BioArts: http://www.bioarts.com/

Sitio de la subasta de los animales clonados: http://bestfriendsagain.com/

miércoles, junio 11, 2008

Vino y pasta, una cena para levantar el ánimo con los recuerdos y mi perrito











¿Qué haces cuando necesitas levantarte el ánimo? ¡Pues ir al súper e inventarte una receta que hacer! Entonces, nada más salir del trabajo pasé a cobrar el pago de un cuento que traduje para una escuela y luego fui a comprar lo necesario para un “Fusili Arrabbiatta”.

Este manjar italiano lo aprendí a hacer gracias a Malin y Bibi (nos vemos en el Messenger ;) ), unas amigas suecas que una tarde nevada de Praga me invitaron a comer en su hostal gracias a que les dejaba usar mi laptop para revisar el correo y cargar un Ipod. Esa tarde usamos la laptop para escuchar videos en Youtube mientras yo “ayudaba” a prepararlo todo.

La cosa es que después de las comprar llegué a mi casa con todo lo necesario para comer como en Italia, pero no olvidé llevar algo para mi mejor amigo del momento: el Cayito, mi perro, que ya me esperaba ansioso detrás de la ventana de la sala. Los dos tendríamos una cena especial.

Después de acariciar al Cayito y revisar si no había hecho alguna diablura (nunca las hace pero siempre reviso) puse el agua a hervir y mientras eso ocurría subí a ducharme.

Nada más bajar, antes de poner la pasta en el agua puse en mi Ipod una tarantella para estar a tono (tata tata, tarará tarara tarará) y me puse a hacer la salsa y asar la pechuga del perrito que me veía ilusionado moviendo su colita.

En eso, el teléfono: una amiga anunciándome que había conseguido las pastillas que debo tomar a mitad de precio. La noticia me pone contento y le agradezco. La invito a venir a probar mi "fusilli" pero no puede. Luego llama mi hermano, dice que encienda la televisión, que Portugal le ganó a la República Checa en la Euro. Está contento. Quiere a Portugal porque en la Euro pasada fue a varios juegos con su novia venezolano-portuguesa e hizo amigos que aún conserva en Lisboa y Porto. Yo, como es lógico, siento enorme simpatía por la República Checa, porque es el país de Jana y porque en ese país tengo amigos y muchos recuerdos. Pongo la tele con el volumen abajo mientras sigo escuchando tarantelas y le digo a mi hermano que venga a cenar pero no puede. Tampoco Hugo, mi amigo. Nadie puede. Nunca nadie puede. Llegas a los treinta y todo es difícil, sobre todo el amor.

Termino de preparar la salsa, la pasta está cocida, la echo al sartén y mientras se cocina parto en pedacitos la pechuga para el Cayito y luego rebano una baguette. Después busco el sacacorchos. Como siempre, no está donde se supone que debe estar. Como cualquier hombre soltero, las cosas en mi casa están por todos lados menos donde deben. Por fin lo encuentro y voy por la botella de vino tinto español que guardé “para ocasiones especiales”.

Le quito el corcho, me sirvo una copa y un plato con la pasta. Le pongo al Cayito su pechuga en el mantel que tiene en el piso, pongo en la laptop el ACDsee para que de vuelta de manera aleatoria a las fotos de mis viajes, y mientras se escucha la tarantela, en la tele se ve a Cristiano Ronaldo festejar un gol y en la laptop los rostros de las personas queridas de Italia, República Checa y Eslovaquia. Es una cena especial.

El Cayito saborea su pechuga mirándome de tanto en tanto agradecido. Y yo brindo cuando veo el rostro de amigos y amigas, europeas y latinoanericanas sonriendo y de Monika P. mi angelita de la guarda cuando estuve en Eslovaquia. Brindo con ellas, y con Malin y Bibi que una noche nevada y solitaria, compartieron conmigo un “Fusilli Allarabbiatta” en la capital checa, el país de Jana, sus ojos grandes y su rostro blanco… Praga, esa hermosa anciana eslava que siempre añoro visitar una y otra vez…

Receta (en inglés, lo siento) en la página Recipes Epicourious
Tarantella cortesía de
marvello85 en Youtube :)


jueves, junio 05, 2008

Las Mascotas se parecen a sus dueños...

Mientras me tomo un vaso de un vino blanco que estuve enfriando, salgo a jugar con el perrito al patio de la casa. Son las siete de la tarde y el piso aún respira los restos del calor del mediodía.

Nuestro juego es simple: yo pateo una pelota que él trata de atrapar con el hocico a la manera de un portero. Sería muy aburrido para mí si no fuera porque uso ese tiempo para escuchar música, hablar por teléfono o aprender un idioma.

A veces nuestro juego se interrumpe porque el perro me reta a quitarle la pelota del hocico, o porque otro perro se atreve a pasar por la acera de enfrente. Hoy nuestro juego se detuvo por otra razón: una muchacha de unos 28 años, caminaba del otro lado de la acera con un vestido ligero de verano, mientras paseaba una French Poodle.

Mi perro, salió disparado hacia el barandal y parado en sus patas traseras seguía con atención a la perrita, mientras yo hacía lo mismo con la muchacha. Por un momento, bajé la vista para observar a mi perrito. Tenía la lengua de fuera y respiraba de prisa. Al sentir mi mirada volteó por un instante, me miró y luego continuó siguiendo el paso de de la French. Sonreí y me volví para mirar el paso de la muchacha cuyo rostro blanco era iluminado por lo que quedaba de la luz del sol.

Un viejo adagio croata dice: “Las mascotas se parecen a sus dueños”. Es posible. Y en un sentido más amplio se puede considerar que no importa la especie, los miembros del género masculino somos todos iguales... ;) :) :)

miércoles, junio 04, 2008

Mascotas clonadas, una realidad

"Imagina un mundo donde tu mascota pueda ser traída a la vida otra vez…"





Imagina un mundo donde la taxidermia es obsoleta, un mundo donde el viaje final al más allá no implique necesariamente el adiós final. Imagina un mundo donde tu mascota pueda ser traída a la vida otra vez…

Este mes, una compañía norteamericana está ofreciendo esta posibilidad a aquellas personas con suficiente dinero en sus carteras. Una década después de que la oveja Dolly se convirtiera en el primer animal en ser clonado a partir de una célula, BioArts International, una Compañía californiana de Biotecnología está organizando una subasta por Internet para clonar cinco perros.

Estos perros se convertirán en los primeros caninos a ser clonados con propósitos comerciales exclusivamente y representan uno de los intentos más audaces hasta ahora de establecer una industria de clonación de mascotas global cuyos servicios podrían ser solicitados por millones de personas para hacer copias de sus propios perros.

Las pujas para el evento que se denominará “Best Friends Again” se espera que comiencen en $100,000 dólares y está dirigida a personas con el dinero suficiente para pagar por un proceso científico que todavía es extremadamente complicado y costoso. La subasta comenzará el 18 de junio y será escalonada para alcanzar clientes potenciales en diferentes zonas horarias.

De acuerdo a BioArts, el actual proceso de clonación lleva de 3 a 12 meses y puede ser aplicado a cualquier especie de perro, ya sea un Pastor Alemán, Gran Danés o un Rottweiler.

No obstante, este proceso e clonación no implica la posibilidades de cura para mascotas enfermas. Cualquier perro clonado será una copia genética de su predecesor y aunque tendrá el mismo color de pelo y los mismos rasgos, no necesariamente actuará de la misma forma.

El equipo de científicos de BioArts puede crear clones ya sea de perros vivos o muertos, siempre y cuando las muestras necesarias hayan sido tomadas antes de que el can falleciera, o bien dentro de los 5 primeros días después de su deceso, y que hayan sido congeladas en nitrógeno líquido. Al respecto, en años recientes algunas compañías norteamericanas han estado ofreciendo “bancos de genes” para aprovechar estas posibilidades de clonación, dando a la gente la posibilidad de almacenar los detalles genéticos de sus mascotas para el día en que la clonación esté al alcance de clientes que no cuenten con mucho dinero.

El proyecto de BioArts es una apuesta personal de un billonario filántropo de más de 80 años que es conocido por sus controversiales iniciativas y que en los últimos 10 años ha tenido como propósito clonar a su perro.

Desde que científicos británicos anunciaron el nacimiento de de la oveja Dolly en 1997, John Sperling, uno de los hombres de negocios más ricos de Arizona y creador de la Universidad privada más grande del mundo – la Universidad de Phoenix – tuvo la meta de ser uno de los primeros alentadores de la industria de clonación de mascotas.

Devoto de su perrita Missy, que es una mezcla de Collie y Husky Siberiano, el millonario – de 87 años – patrocinó de su propia bolsa investigaciones que permitieran la reunión de los amos con sus queridas mascotas muertas.

Para ello, hizo equipo con su amigo Lou Hawthorne, quien es ahora ejecutivo en jefe de BioArts y que fuera director de la compañía de clonación de gatos GSC.

No obstante, Patricia Bernie, que dirige el santuario de animales Wythall, duda que los dueños de animales, particularmente los británicos, consideren atractiva la idea de clonar sus mascotas.

"Es cierto - explica Patricia - que las personas que han perdido a sus mascotas a menudo dicen cosas como "Oh, quisiera que este de vuelta conmigo" o "Si sólo pudiera verla una vez más." Pero creo que el promedio de los dueños de mascotas encuentra la idea de la clonación de animales de compañía como un poco tétrica. Además, no necesitamos mascotas artificialmente hechas porque no hay suficientes hogares para los animales que nacen de manera natural…”.

Quizás BioArts tenga éxito y la clonación de animales se vuelva una práctica común, pero es cierto que, como en el caso de de los alimentos transgénicos, las personas preferirán siempre una versión original, no sólo para comer, sino también para jugar y dar largas caminatas con el llamado mejor amigo del hombre… ¿No creen?

Vía “The Independent”, de una nota de Jerome Taylor, fechada el 2 de junio de 2008 desde Londres.

Sitio de BioArts: http://www.bioarts.com/

Sitio de la subasta de los animales clonados: http://bestfriendsagain.com/

jueves, mayo 08, 2008

Los fuegos artificiales: terror para las mascotas


En México existe la costumbre de lanzar cohetes o fuegos artificiales en algunas fiestas religiosas. Se hace muchas veces sin el más mínimo cuidado lo que provoca heridos o muertos, ya sea por la explosión de fábricas que no cuentan con los más mínimos controles de seguridad o porque alguien se voló los dedos cuando algún petardo explotó antes de tiempo.

No obstante, hay otras víctimas de estos fuegos artificiales: los animales, particularmente los perritos. Escuchan un cohete y se llenan de miedo y ladran o van y se esconden donde puede. Esto le pasa a mi perro con frecuencia y en los días de fiesta religiosa, sobre todo el 12 de diciembre que es el día de la virgen de Guadalupe, pasa las noches en vela o buscando mi protección.

El Año Nuevo del 2007, los cohetes fueron particularmente fuertes. Incluso cimbraron los vidrios de la casa donde vivo. Mi perro estaba asustado y ladraba y ladraba luego de cada cohetazo. No obstante, mi preocupación no era él, sino el perrito del vecino de enfrente, que se había ido de fiesta desde un día anterior y había dejado al perrito – que se llamaba Miqui – afuera, en el jardín.

Miqui no me quería. Me ladraba y ladraba todos los días cuando pasaba por el frente de la casa de su amo para irme a trabajar. Pero ese año nuevo que lo vi aterrorizado por tantos cohetes, decidí tratar de protegerlo. Eran ya las 2 de la mañana y aproveché que había demasiado pavo en la casa para llevarle de comer.

Todavía había cohetes sonando a lo lejos cuando salí a buscarlo en el jardín del vecino. Mi perro me observa desde el patio ladrando. Miqui no se veía en el jardín porque estaba todo oscuro. “Miqui…Miqui…” le llamé durante varios minutos hasta que por fin vi sus dos ojitos brillando detrás de unos arbustos donde estaba escondido. Aún así tuve que insistir varias veces para que se acercara a la reja. Se acercó y su carita estaba triste. Miré la reja pero no había manera de sacarlo de ahí. Lo lamenté porque yo quería llevarlo a mi casa al menos por esa noche. Mi perrito no dejaba de ladrarme desde el patio al otro lado de la acera. Y Miqui lo observaba intrigado, mientras sus orejitas se levantaban como dos signos de admiración. Entonces comencé a darle los pedazos de pavo que llevaba, los cuales se saboreó con ganas, mientras me miraba agradecido. Al final le di una pierna completa de pavo que tomó entre sus colmillos. Me miró feliz y se volvió para perderse otra vez detrás del arbusto. Tenía un hueso que enterrar. Sonriendo, crrucé la acera para regresar a mi casa mientras mi perrito daba brincos y ladridos de reclamo.

Los días siguientes volví a salir por la noche a buscar a Miqui para darle más pavo o lo que tuviera. Y mi perrito seguia viendo todo desde el patio de mi casa pero ya sin ladrar, atestiguando la amistad que nacía entre otro perrito y yo…

Notas relacionadas:

Las Mascotas se Parecen a sus Dueños

Los animales también tienen derechos


viernes, febrero 22, 2008

Los Animales Tienen Derechos, AUNQUE USTED NO LO QUIERA



En el blog "Club Info Pet" de Edgar Acosta, se ha publicado un post muy bueno con los derechos de los animales, los cuales cito a continuación:

Así como los seres humanos tenemos una proclamación de los derechos universales del hombre, los animales también tienen la suya: La Liga Internacional de los Derechos del Animal adoptó en 1977 y proclamó en 1978 la siguiente declaración universal. Posteriormente fue aprobada por la UNESCO y la ONU.

PREÁMBULO

Considerando que todo animal posee derechos. Considerando que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los animales. Considerando que el reconocimiento por parte de la especie humana de los derechos de la existencia de otras especies animales, constituye el fundamento de la coexistencia de las especies en el mundo.

Considerando que el hombre comete genocidio y existe la amenaza que siga cometiéndolo. Considerando que la educación debe enseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los animales. Considerando que el respeto hacia los animales por el hombre está ligado al respeto de los hombres entre ellos mismos.

Artículo No. 1. Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.

Artículo No. 2.

a) Todo animal tiene derecho al respeto.
b) El humano no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho.
c) Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.
d) Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

Artículo No. 3.

a) Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos de crueldad.
b) Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.

Artículo No. 4.

a) Todo animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo o acuático y a reproducirse.
b) Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.

Artículo No. 5.

a) Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.
b) Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles es contraria a dicho derecho.

Artículo No. 6

a) Todo animal que el hombre haya escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.
b) El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.

Artículo No. 7.

Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.

Artículo No. 8.

a) La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, como de otra forma de experimentación.
b) Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.

Artículo No. 9.

Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de ansiedad o dolor.

Artículo No. 10.

a) Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre.
b) Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de animales son incompatibles con la dignidad del animal.

Artículo No. 11.

Todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.

Artículo No. 12.

a) Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un

crimen contra la especie.
b) La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.

Artículo No. 13
a) Un animal muerto debe ser tratado con respeto.
b) Las escenas de violencia, en las cuales los animales son víctimas, deben ser prohibidas en el cine y en la televisión, salvo si ellas tienen como fin dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.

Artículo No. 14.

a) Los organismos de protección y salvaguarda de los animales deben ser representados a nivel gubernamental.
b) Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley, como lo son los derechos del hombre.

Y he aquí lo que he comentado en el blog de club Info Pet:

EL GOBIERNO DE SAN LUIS POTOSÍ (MÉXICO) TOLERA Y FOMENTA LA CRUELDAD HACIA LOS CABALLOS

Este post es muy bueno. En México no existen derechos para las personas, mucho menos para un animal. En San Luis Potosí, el gobierno estatal y el municipal, permiten, por ejemplo, que una serie de grupos y organizaciones levanten las bolsas de basura, mediante una cuota, usando carretas. Los pobres caballos andan todos con heridas abiertas, muchas veces infectadas, y el trato que les dan es indignante. Muchos de estos caballos mueren a los pocos meses. Y el gobierno lo tolera.

Y en el caso de los perros, es común ver, aquí en San Luis Potosí, que mucha gente tiene a sus perros amarrados eternamente. Los tienen como una especie de alarmas vivientes. O los saan a la calle sin más. Mientras en otros países, como Austria, República Checa, Eslovaquia, etc. los perros pueden, incluso, abordar el metro y los autobuses (con ciertas medidas de seguridad) en México un taxi puede negarse a llevar un perrito que necesita cuidado médico. Piensdo que este blog es importante y necesario. Tratar bien a los animales es, por consiguiente, también tratar bien a las personas. Es tener dignidad. Gracias por este blog.

martes, marzo 27, 2007

Vida de Perros (en México)

Marco CAR

Los Asesinos seriales comienzan haciendo crueldades con los animales

- Guadalupe Gutiérrez, experta en crminología, del podcast Testigos del Crimen

Solía salir mucho con el perrito. Me daba lástima con él porque, todo el día se la pasaba encerrado en la casa, porque no podía sacarlo a pasear por cuestiones de trabajo. Y un día, que llegaba cansado en la noche, dejé el portafolios y comencé a quitarme la corbata y el saco, pensando qué película iba a ver esa noche cuando sentí que me miraban. Era el perrito que seguía mis movimientos sentado en sus patas traseras, moviendo su colita. Lo vi unos instantes y casi entendía lo que quería. Por la ventana se percibía una tarde fresca y entonces lo solté:

“ ¿Quieres ir a la calle?”

Inmediatamente, el perrito se levantó, saltó sobre mí y luego se dirigió a donde estaba colgada su correa y comenzó a levantarse con sus dos patitas traseras. Estaba emocionado.

Me quité la ropa que llevaba puesta y me puse unos pantalones de mezclilla (blue jeans, pues) y unos tenis mientras el perrito daba vueltas alrededor de mí moviendo su colita. Agarré el Ipod y me salí con el perrito.

Iba muy contento por la calle, y se acercaba a cada arbusto y arbolito que veía. Entonces pensé que debería hacer un esfuerzo por sacarlo a dar un paseo con mayor frecuencia.

Y durante una semana, cuando el perrito me veía llegar se ponía feliz porque sabía que saldríamos a dar una vuelta. A veces me sentía muy cansado, sin ganas de hacer nada pero los paseos eran una forma agradable de quitarme el estrés. A veces pienso que en realidad el que sale a pasear soy yo. Pero también pienso que tener ese perrito implica también ciertas obligaciones y también que tenerlo ha hecho que ponga más atención en la situación de otros perros y de los animales en general.

Y es que ahora que hay este perrito aquí no puedo evitar ver como es cruel la gente con los animales. Hay un perrito en una calle cercana que lo tienen sobre un banco muy alto amarrado a un árbol (con una soga muy pequeña). Lo ponen ahí para que no orine, etc. en todo el patio, y el perrito, por no caerse del banco, permanece ahí sentado no sé por cuánto tiempo. Hay otro que está amarrado en el fondo de una cochera. Desde la mañana que paso cuando voy al trabajo y hasta la noche que regreso está ahí. A veces, en la casa donde vive ya hay gente. Se ve que están mirando la televisión y el perrito sigue ahí, atado a un barandal en el fondo de la cochera. Me ladra como si quisiera devorarme, o como si quisiera desquitarse conmigo de la forma como lo tienen preso. Y todos los días me brinda su concierto de ladridos. Pero a veces está triste o cansado o ambas y cuando paso, apenas suelta un leve gruñido pero en sus ojos se nota desesperación, olvido. Es un crimen. Y también hay muchos perros en la calle, que no comen, que están a expensas de los automovilistas, etc. porque la gente, para no tener que lidiar con ellos, durante el día los avienta a la calle y solo en la noche los meten a las cocheras y patios para que sirvan de vigilantes.

Pero toda esta reflexión es porque un día que mi perrito estaba disfrutando mucho porque lo había llevado de excursión a un pequeño parque, apareció por detrás de mí un perro más grande. Era un Schnauzer que atacó al perrito. Sin que pudiera evitarlo, los dos perritos se trenzaron con sus garras y colmillos. En la oscuridad no podía ver bien qué pasaba, salvo un remolino grisáceo que dibujaban en el aire los dos perros peleando. La correa comenzó a enredárseme en los pies y entonces escuché los quejidos de mi perrito. El otro perro era más grande y mi perrito tenía, además, la desventaja de estar sujeto a la correa, por lo que, sin saber cómo, le quite el seguro a la correa y con el puño intenté golpear al otro perro. Dieron varias vueltas mordiéndose uno al otro hasta que acerté y golpee al Schnauzzer. Lo sentí de verdad, porque escuché su quejido. El golpe hizo que se aturdiera y soltara al Cayito (así se llama mi perro). Entonces pude levantarlo y separarlo del Snauzzer que salió corriendo hacia una casa que estaba enfrente.

Apenas estaba revisando si mi perrito tenía algo, si estaba muy herido, cuando dos tipos se acercaron enojados. Eran los dueños del Snauzzer. Comenzaron a insultarme. Según su lógica, debería haber dejado que los dos perritos se pelearan. “Son animales” dijo uno. Hubo insultos de ambas partes y al final amenacé con llamar a la perrera si volvìa a ver a aquel Schnauzer vagando por el barrio. Desde luego que jamás lo iba a hacer porque sería condenar a ese perro al sacrificio, pero esta gente que tiene perros y los manda a la calle es la culpable de que muchos de estos animalitos se mueran o que se orinen y caguen por toda la ciudad. No los alimentan bien pero eso si, en la noche los meten a sus casas para que ladren si se acerca un ladrón.

De regreso a la casa el Cayito iba jadeando mucho y sentía su corazón muy agitado. Tenía algunas heridas muy leves y lo descubrí mirándome fijamente con unos ojos que brillaban. Cuando terminé de revisarlo comenzó a lamerme la mano.

Al siguiente día, cuando iba al trabajo, pensé en cómo podría sacarlo otra vez esa noche. Era posible que otro perro nos saliera al paso. Al vecino de al lado le habían matado a su perrito igual que al mío, porque hay unos que tienen un rottweiler al que sacan a pasear sin correa y un día mordió el cuello del perro del vecino y no lo soltó hasta que lo mató… “cosas de animales” dirían unos.

Dos días no saqué a pasear al Cayito, o en otras palabreas, él no me sacó a mí. Pero volvimos a salir después. El oliendo cada árbol y arbusto y yo esperando atento por la llegada de otro perro. Es una vida de perros… es la vida en México, esperando donde va a saltar el ladrón, ya sea un asaltante, un político, un banquero o alguien con poder.

Un día me dijeron que las mascotas se parecían a sus dueños. Me pareció ridículo eso. Pero ahora comienzo a sospechar que es así.

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Sección : Corazón Delator