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miércoles, septiembre 07, 2011

Adiós al verano... ¿adiós al amor?

El tren a París, el día que repetía una y otra vez Summer Skin de los Death Cab for Cutie

Hace unos años, un día lluvioso viajaba por tren en Europa y en mi iPod no dejaba de escuchar una canción de los Death Cab for Cutie que resumía mi estado de ánimo - nostálgico - debido al fin del verano y con ello el fin de un sueño amoroso que no resultó. La canción se llamaba "Summer Skin" . Oficialmente, esta canción no tenía un video, así que durante mi viaje en el tren repetí una y otra vez la melodía inventándome el video con la imaginación.

Unos años después, aquí en México, para ser exactos hace unas semanas, preparaba una clase sobre la problemática de los derechos de autor y el CC Commons en la  era de Internet cuando, por curiosidad, busqué en Vimeo y en Youtube "Summer Skin", por si acaso  me encontraba un video.

Cual sería mi sorpresa al encontrar 5 versiones distintas del video de Summer Skin. Las versiones fueron realizadas por un muchacho de un suburbio norteamericano, por una mujer que tomó el video de cumpleaños de su hija, por una adolescente que videograbó su verano, por un cineasta en ciernes que se inspiró en la naturaleza para hacer su versión y la que más me gusta: la versión de unos estudiantes de cine que utilizaron niños para recrear el mensaje de la canción: No te quedaste con la muchacha que amabas, pero ambos disfrutaron un grandioso verano que siempre vivirá en los recuerdos, aunque el verano y su piel dorada desaparezcan con el peso de lo rutinario de la vida... aquí las cuatro versiones de Summer Skin y aquí un enlace a la clase que impartí con estas canciones :)

Versión 1: Muchacho de un suburbio (los tonos ocres hacen aún más nostálgica esta canción

Summer Skin - Death Cab For Cutie Music Video from Louis Wong on Vimeo.



Verión 2: La joven madre realizó este video en homenaje a su hija que cumplía años. Al final añade sonido directo de la fiesta, que le da otro tono a la canción.

Saralyn's 2nd Birthday - Death Cab For Cutie - Summer Skin from dewde on Vimeo.




Verión 3: La adolescente que filmó este video en blanco y negro advierte que es su primer experimento editando. No obstante el video es divertido y respeta el espíritu de la canción ;)

Summer Skin from Rachel Baxter on Vimeo.

Video 4: Este video realizado por un aspirante a cineasta tiene un poco de más búsqueda e intenta ilustrar el mensaje de la canción (la pérdida del amor) con imágenes nostálgicas de la naturaleza

A Walk In The Park from Josh Piersma on Vimeo.

Video 5: Mi favorito. este video fue realizado por unos estudiantes de cine. Utilizaron a unos niños para representar a unos oficinistas que llevan una vida rutinaria, triste y sin amor, pero que en el medio de esa vida (parecida a la de mucha gente estos días, yo incluído) siempre existen los recuerdos que nos regresan al verano, cuando aún existía la posibilidad de ser ingenuos...

Death Cab for Cutie - "Summer Skin" from Gary Bush on Vimeo.

sábado, mayo 29, 2010

Probando bebidas mágicas en Lipník, República Checa

Absinta, la bebida de los poetas malditos
En 2002 probé la absenta (ajenjo). Fue en un jardín público en el pueblo de Lipník nad Bečvou , en Moravia, República Checa. Era cerca de la medianoche cuando una hermosa amiga checa y otros tres amigos brincamos las rejas del jardín público del pueblo con la intención emborracharnos con ajenjo y cerveza.

Nunca en mi vida había probado nada cercano a una droga (excepto el alcohol) . Esa noche de verano no había luna llena pero ésta iluminaba nuestro camino claramente, como lo haría una linterna. Mi amiga parecía un fantasma, con su rostro delgado y blanco y sus ojos azules... era un espectro, salvo sus labios rojos que me guiaban por aquel jardín público lleno de pinos.

Por fin en un claro, extendimos un mantel, como si fuera un día de campo y alguien sacó una botella de ajenjo para ver si aquel macho mexicano se atrevía. Debo confesar que al ver el color azul verdoso del ajeno tuve miedo. Sabía que no era una de esas bebidas que tuve que tomar por economía en mis veintes cuando compraba un charanda en botella de plástico por 20 pesos (1 euro) . Tampoco era una botella de "Absolut" pirata. Eso era algo diferente. Seguro era una bebida que me iba a golpear duro. Y estas reflexiones que se me venían a la mente no eran producto de un análisis: provenían de las miradas expectantes de mis amigos checos, que esperaban ver mi reacción al tomar aquel legendario aguardiente.

Pero tomé fuerzas y grité mentalmente "¡Viva México!" antes de tomar con mis manos temblorosas el vaso de ajenjo que Jiri - uno de los muchachos checos - me extendió. Mientras lo llevaba a lentamente a mi boca, podía ver en la oscuridad, los ojos azules, amarillos, verdes de mis "prateli" checos. Y los labios de mi hermosa amiga que sigo recordando cada día de mi vida.

Cuando di el trago al ajenjo sentí en mi cuello y luego en mi pecho, como si una línea de fuego se encendiera y vi mis manos temblar, y escuhé todo claramente, por ejemplo el latido del corazón de ella, mi krasna amiga checa, y el mío propio. Y mis ojos vieron los rostros espectrales de esos amigos eslavos y mi olfato percibió el olor húmedo de los pinos de Moravia, y mi tacto la piel transpararente de ella.

Al ver los efectos del ajenjo en mi persona, mis amigos moravos sonrieron excalamando "nasdravie" mientras levantaban cervezas Gambrinus por encima de sus cabezas. Y yo, sin equlibrio, miraba una luna en forma de sonrisa que me decía "¡Disfruta, vive!... mientras yo esperaba un beso, un fuego que se disparara... un momento que se eternizara... la boca de ella diciendo algo en checo, un idioma extraño, que yo no podía comprender, pero que mi corazón descifraba para acelerarse al ritmo de cualquier canción que me entendiera, que me tirara boca arriba y que sacara al niño que fui para decir "hola" sonriendo, ahí, en el medio de un jardín público, una noche de verano de 2002, rodeado de fantasmas y al lado de moja krasna prateli checa, en un pueblito de Moravia, República Checa....








Lipník nad Bečvou

Aunque parezca increíble, es posible conseguir Absint (ajenjo) en Tijana, México (aunque está prohibido), como lo esplica el blog "Czech Absinthe"

Este es el ajeno checho, de venta en Tijuana, México

miércoles, agosto 19, 2009

Los efectos del verano en la piel...

Todos tenemos un verano que recordaremos siempre. Ya sea por un amor o por una aventura o por ambas razones, ese verano se va a quedar siempre en nuestra memoria. Julio y agosto son los momentos perfectos de nuestra vida. Es el verano en que somos adolescentes, aunque tengamos 30, 40 , 50. Es el momento en que nuestra vida cobra sentido con sólo mirar el césped verde, la lluvia...los niños jugando.

Es un verano que va a desaparecer y que seguiremos buscando el resto de nuestras vidas... como yo sigo buscando el verano de 2001. Mi verano. cuando tuve 16 aunque tenía 30. Cuando mis brazos sostuvieron un amor y lo contemplaron y cuando mis sueños me vieron a mi sonreir. Fue un verano que se escondió en mi piel. Es el verano que tuve un amor y lo perdí...es el verano que ha dado sentido a mi vida en la búsqueda de volverlo a tener...

Y esta canción de los Death Cab for Cutie resume un poco mi verano y quizás el verano de muchas otras personas más...

Aquí la traducción (libre) de la letra (el bajo suena loquísimo en esta canción y la atmósfera es agridulce...como el verano :) )

Silbidos ondulantes y hierba alta
La sombra más larga jamás proyectada
El agua es cálida y los niños nadan
Y nosotros jugueteamos sobre nuestra piel de verano

No recuerdo una sola preocupación
Sólo aire verde y húmedo
Y entonces llegó y se fue el Día del Trabajo*
Y nos despojamos de nuestra piel de verano

La noche que te fuiste me acerqué a ti
Y pelamos las pecas de nuestros hombros...
Quedamos en abrigos nuevos
Quedamos en abrigos enrojecidos y rosas

Y entonces supe que tu corazón no podría conquistar
Debido al cambio de temporada
Debido a que dejamos nuestro amor en la piel del verano....

Death Cab for Cuties

Versión original en inglés:

Squeaky swings and tall grass
The longest shadows ever cast
The water's warm and children swim
And we frolicked about in our summer skin

I don't recall a single care
Just greenery and humid air
Then Labor day* came and went
And we shed what was left of our summer skin

On the night you left I came over
And we peeled the freckles from our shoulders
Our brand new coats so flushed and pink
And I knew your heart I couldn't win
Cause the season's change was a conduit
And we'd left our love in our summer skin

El "Día del trabajo" o "Labor Day" en Estados Unidos, se celebra justo al fin del verano, el primer lunes de septiembre. A diferencia de otros países en que el Día del Trabajo se celebra el primero de mayo en conmemoración e los mártires de Chicago. En realidad, el norteamericano promedio desconoce quiénes son los mártires de Chicago y les sorprende saber que es debido a ellos que se celebra, casi en todo el mundo, el Día del Trabajo.

miércoles, julio 15, 2009

¿Exigirá Europa visas a Mexicanos?

Como Estados Unidos, Canadá también ha cerrado sus puertas a los turistas mexicanos justo cuando yo comenzaba a soñar con un viaje a ese país. Pero no sólo lo ha hecho con mexicanos, sino también con los ciudadanos de la República Checa.

Según el gobierno canadiense, lo anterior se debe a que muchos mexicanos y checos que entraban como turistas luego se quedaban ahí para trabajar.

No extraña que Canadá tome medidas como ésta: cada vez somos más mexicanos que vemos destruida toda esperanza de futuro estable en México debido a los problemas económicos que han derivado, entre otras cosas, en un ambiente de violencia y corrupción que cada día crece más en todos los ámbitos nacionales. Una muestra: el narcotráfico.

Ya nos hemos acostumbrado a escuchar que hubo 8 muertos en tal ciudad, que encontraron 5 cadáveres decapitados, que hubo un tiroteo, etc. Y por si esto fuera poco, el ciudadano mexicano tiene cada vez más certeza de que la impunidad es la normalidad en el país. Un ejemplo: el incendio de la guardería ABC en Hermosillo, que reveló como los políticos mexicanos utilizan sus cargos para hacer negocios sin importar que la vida de un ciudadano pueda estar en peligro.

No sería de extrañar que pronto los mexicanos debamos solicitar una visa para viajar a la Unión Europea, igual que deben hacer colombianos, ecuatorianos y ciudadanos de otros países pobres o que presentan problemas graves de delincuencia como el narcotráfico. Al respecto, Francia y España, sin llegar a solicitar un visado, sí piden ya una serie de requisitos de viaje a los turistas mexicanos, entre los que encuentra probar que se lleva dinero suficiente para el viaje.

Pienso que esto tiene que ver con el hecho de que cada vez más mexicanos de clase media intentan salir del país porque se dan cuenta que están a un paso de caer en la pobreza y como en Estados Unidos ya era muy complicado emigrar, comenzaron a intentarlo en Candadá que no les pedía visa. Ahora, con seguridad, intentarán hacerlo en España, Francia, etc.

Esto y el crecimiento de las redes de narcotraficantes mexicanos cuyos "mercados" alcanzan países europeos, provocarán que viajar se convierta, poco a poco, en un derecho casi exclusivo de la gente con mucho dinero. Y en un sentido más amplio, que los viajes a otros países sólo sean posibles si uno pertenece a los países del "primer mundo".

En la República Checa, el gobierno ha solicitado que la Unión Europea imponga el visado a los canadienses a manera de vendetta. En México el gobierno... ¿que ha hecho el gobierno? Nada, como siempre...
Y yo que quería conocer Canadá... y yo que aún tengo una leve esperanza en México, pero no en sus gobernantes...

Aquí las notas periodísticas a que hace referencia esta entrada del blog:

Canadá dice sí al asilo político, no a residencias laborales (Proceso)

Caos en la Embajada de Canadá por la imposición de visa a los mexicanos (La Jornada)

Visas a Canadá, la battala diplomática continúa (Radio Praga)

Incendio Guardería ABC de Hermosillo (Proceso)

jueves, julio 02, 2009

No puedo viajar pero si puedo soñar que viajo 1: Hungría y República Checa



El blog de AMO (Images Capturing Life Beauty) ha sacado una serie de fotos relacionadas con la mujer y su espíritu enigmático, que el sitio compara con la misma naturaleza. Estoy de vacaciones y como no puedo pagarme un viaje, sitios como Flickr, blogs como éste, páginas como viajeros.com y almostfearless me han llevado a muchos sitios a viajar.

Por ejemplo estas fotos del blog AMO, me han regresado a una región de los en República Checa, donde se ven paisajes así (y mujeres así) . Se trata de los Jezeniky un lugar de una belleza impactante done tuve un almuerzo en una cabañita al pie de esas montañas, con un hermoso paisjae verde y en donde pude ir y sacar agua de un pozo a la manera rudimentaria (lanzando una cubeta de madera amarrada de una cuerda).



Szeged (Hungría)

Estas imágenes también me recuerdan fotos que mi amiga Juli me ha enviado de su hermosa Hungría. Ella vive en una población llamada Zákányszék, cerca de Szeged (La ciudad del sol) . Ahí todo es verde - igual que en muchos lugares de la República Checa y Eslovaquia - ylas autoridades locales cuidan a tal grado el ambiente que en el año de 2006 Szeged fue galardonada con el Europe Award.

Y ese almuerzo en los Jezeniky , bueno, fue muy divertido, porque era la "Chalupa" (pronuncado como Jalupa) de la abuela de mi amiga Lada. La chalupa es una pequeña casa en el campo. Algunos checos cuentan con estos sitios de descanso. La chalupa es para gente de clase media. Los checos con dinero tienen algo que se llama "Chata" (igual pronunciado con j) y que son también sitios de descanso en el campo pero que son mucho más grandes que las chalupas.

Y bueno, como era sábado, un verano, Lada me llevó a conocer la chalupa de su abuela. Mientras ella servía la comida a todos, que estábamos sentados en una mesa en el porche de la casa, para mirar el espectáculo de aquellas montañas verders. Y de un lado de la mesa, había como seis checos, altos, de barba, todos con ojos de diferentes colores: azul, verde, gris. Y ellos me miraban mientras daban un sorbo a su sopa y luego una mordida a su pan. Y hablaban entre ellos mientras me miraban. Y yo sólo les veía sonriendo. De esas sonrisas que uno pone cuando no sabe qué hacer. La cosa es que estaban intrigados, nunca en su vida vieron un mexicano. Y hablaban sobre cómo sería México, qué animales habría, por qué no llevaba el sombrero, etc. Esto me lo explicó luego mi amiga Lada, cuando ellos le pidieron que me tradijera. Eran sus tíos y primos. Y yo expliqué sobre México mientras ellos escuchaban con atención bebiendo cerveza, claro.

La comida también era interesante: una sopa de hongos. O más bien que tenía un hongo muy grande. Y se come dando un sorbo a la sopa y luego una mordida a un pan. Y claro, se acompaña con una cerveza bien fría. Si van a República Checa, no se olviden de visitar esta maravilla natural llamada los Jezeniky y si van a Hungría, recuerden que Budapest es sólo una parte de muchos sitios hermosos que tiene ese país del centro de Europa.

Y gracias al blog de Amo que me ayudó a viajar... porque, no puedo viajar ahora ¡pero si puedo soñar que viajo!.

Jezeniky (República Checa)



martes, septiembre 30, 2008

México: Obsesión con el picante
























Los mexicanos estamos casi obsesionados con el picante. Casi cualquier comida debe llevar salsa picosa, o acompañarse con un chile. Esta costumbre quizás tenga sus raíces en el profundo machismo que existe en nuestra sociedad. Quién sabe. Un sociólogo o un psicólogo podrían explicarlo mejor. La cosa es que no podemos vivir sin el picante y no entendemos cuando personas de otros países no lo toleran igual que nosotros.

No obstante, como he viajado, he tenido la posibilidad de darme cuenta que sí es posible comer sin ponerle chile a las cosas. Incluso, me he dado cuenta que algunas cosas saben mejor así, por ejemplo el arroz. Pero sobre todo, me he dado cuenta que otras culturas no consumen nada absolutamente de picante y he visto el efecto que causa a otras personas comer algo mexicano y picoso. He aquí unos ejemplos:

Estoy en una ciudad hermosa de Eslovaquia llamada Nitra, que está a unos 300 km de Viena, Austria. Ahí, hay un restaurante llamado "Mexico" y lo visito en compañía de una amiga llamada Monika. Yo pido un caldo Tlalpeño y ella unas sincronizadas de queso ypollo.


Las sincronizadas tienen en medio una rodaja, apenas visible, de chile jalapeño. Cuando Monika apenas prueba una gotita del vinagre que sale del chile, se pone roja. Casi se ahoga. No comprende cómo alguien puede comer eso.

Pedimos vasos y vasos de agua. Cuando por fin pasa todo, los dos sonreímos. Es sólo cuestión de acostumbrarse.

Mi amiga Raquel, madrileña, que hace un cocido y un arroz que están para chuparse los dedos, vino a visitarme un día a San Luis. Insistió en comer "lo mismo y de la misma forma que lo hacemos los mexicanos". Le advertí que eso era riesgoso pero insistió.

Comió de todo: tacos de bistek, chorizo, barbacoa, pastor, etc. ; gorditas de chicharrón, carne desebrada, huevo en salsa verde, etc. . Su regreso a España fue una pesadilla: tuvieron que darle algo en el aeropuerto de Frankfurt y pasó una semana recostada en su departamento de Madrid. la "Venganza de Moctezuma" que le llaman.

La obsesión de los mexicanos con lo picante y la actitud machista de comer y tomar duro es aveces infantil. Por ejemplo, una vez fui enviado a Chilpancingo, capital del estado mexicano de Guerrero - cerca de Acapulco - a un encuentro entre Organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos. Llevaba una botella de Slivovice, un aguardiente checo. El que llevaba yo estaba echo en base a albaricoque. Tuve la osadía de de querer compartirlo con otros miembros de ONG´s que venían del resto de México, un día que tomábamos tequila que habían traído unos de Guanajuato. Mencioné que el slivovice que llevaba estaba hecho de albaricoque. Inmediatamente, la reacción de los otros fue de rechazo. Uno dijo: "es un aguardiente amariconado". Nadie tomó y yo guerdé mi slivovice para mejor ocasión. La actitud es infantil claro, por querer aparentar una hombría a la mexicana que es falsa: si los mexicanos fuéramos tan machos y tal no permitiríamos que nuestro gobierno carente de legitimidad nos pisoteara como ha hecho desde hace más de setenta años pero también porque se basa en la ignorancia. Por ejemplo, el slivovice es un aguardiente que no es dulce y que es mucho más fuerte que el tequila o el mezcal.

De igual forma, cuando los mexicanos viajamos, siempre tenemos que preguntar a los países que vamos si hay picante en tal restaurante, en tal puesto de Kevabs, o en la pizzería, tratoría, etc. . Es normal. Pero sería bueno tratar de comer como hacen en los lados que visitamos, para comprender dichas culturas y disfrutar de la diversidad que existe, afortunadamente, en el mundo.

jueves, julio 24, 2008

Mi primer encuentro con amigos en Praga y la cerveza checa Parte I


¡Praga! ¡Praga! fue el grito que me despertó la mañana del 10 de junio de 2002. Eran dos de los coreanos que viajaban conmigo desde Frankfurt en el mismo compartimiento de tren. Praga... República Checa. En ese momento no lo sabía, pero esas dos palabras se despertarían en mi corazón cada vez que bebiera una cerveza.

No había dormido bien la noche anterior, apretado entre cinco mochileros coreanos que invadieron todo el compartimiento. Pero era Praga y frotándome los ojos me levanté y me fui a asomar por la ventanilla para ver aquella ciudad que tantas veces había imaginado gracias a los libros. Y al asomar la cara por la ventanilla, lo primero que percibieron mis sentidos, fueron la hermosa arquitectura de la ciudad, un aire lleno de música y un dulce olor a cerveza, espíritu del alma checa.

Los coreanos que se encontraban a mi lado y que no hablaban casi nada de inglés y mucho menos de español, me veían y solo atinaban a decir ¡Praga! ¡Praga! con una sonrisa cómplice, porque todos sabíamos que lo que íbamos a ver, nada más bajando el tren, sería una ciudad majestuosa, en realidad una bella anciana, Praga, madre de las ciudades.

En el fondo, todos los seres humanos somos similares. No importa que uno sea de Olomouc o de San Luis Potosí, México. En el fondo hay mas cosas que nos unen que cosas que nos separan. Y esto me lo enseñó la cerveza checa.

Y es que una parte importante de mi viaje a la República Checa, corazón de Europa, fue guiado, sin querer, a través de la cerveza. Cuando mis amigos de Moravia me encontraron en el Monumento a San Wenceslao en la Václavské námestí (Plaza de Wenceslao) y sonrientes me dieron la bienvenida a su hermoso país, hacía un calor terrible de verano y por ello una de las primeras cosas que hicimos fue tomar, en un bar cercano al famoso barrio de Kampa, una cerveza que, sin saberlo, iba a cambiar muchas cosas en mí. Porque viajar puede cambiarlo a uno y la República Checa me cambió a mí, por su gente, su cultura y su cerveza.

El momento de mi primer cerveza checa no lo olvidaré. Y es que nada más entrar al bar, el perfume de la cerveza inundó mis sentidos. Mis amigos checos notaron una sonrisa leve en mi cara y sonrieron también. Sabían que el corazón de Europa estaba entrando por mi olfato y que me gustaba mucho. Y es que, no es extraño que casi siempre, la primera impresión de un país provenga de su olor. Amigos españoles y holandeses dicen que al llegar a México siempre perciben un leve olor a maíz. Y muchos extranjeros perciben en España y en Corea un fuerte olor a ajo cuando llegan a Seúl, Madrid o Sevilla. Por eso, el olor de esa dulce ancianita que es Praga es impactante, porque contiene el espíritu de una cultura ancestral, que, entre muchas otras cosas, ha dado al mundo la música de Smetana y la literatura de Karel Capek y, sobre todo, la hospitalidad y calidez del pueblo checo. Y esta característica de la Ciudad de las Cien Torres llega al mismo espíritu del visitante que sabe, que, durante su estancia y por siempre, estará inundado de la fragancia de Bohemia, Valaquia y Moravia. Del perfume dulce de la República Checa.


viernes, julio 18, 2008

Diario de Viaje: lo que se aprende en un vuelo de Praga a Madrid

A veces, durante un viaje, es posible que aprendas tantas cosas de ti que te lleven a sentirte contento, asombrado o triste por aquello que descubriste sobre ti mismo.


Esto lo he comprendido cuando viajé en un vuelo de Air Europe para Madrid. Estaba en la fila para registrar mi equipaje en Praga y adelante iba otro mexicano, Yo pensaba que era sueco porque era muy alto, de pelo, bigote y barbas muy rubias, pero cuando habló me di cuenta que era el acento de los que viven en la Ciudad de México.


Me fijé en él porque llevaba en las manos una cámara de vídeo digital semi profesional que yo siempre había soñado con tener. En el avión él tipo se sentó solo en los tres asientos que estaban del otro lado del pasillo. Y antes de despegar, le preguntó a la azafata - que era checa - si podía grabar el proceso del despegue desde su ventanilla. Dijo que era muy importante para él. La azafata le dijo que debía preguntar al capitán.


Y así lo hizo, fue y abrió la puerta del piloto y preguntó. Yo veía esto desde mi asiento. La azafata regresó e informó al muchacho que el capitán no había dado permiso (según esto porque el uso de aparatos electrónicos durante el despegue puede hacer fallar la comunicación del avión). Pero cuando despegamos, ese muchacho envolvió la cámara en su suéter y grabó todo a escondidas.

Lo vi y me vi a mi mismo hace mucho tiempo. Yo hacia ese tipo de cosas. Buscaba lograr mis metas. Y a veces, con imprudencia, no me detenía ante nada. Y ahora, no sé por qué, se acabaron mis fuerzas. Y cuando ya en madrid vi en el metro al muchacho africano aquel sonriendo esperanzado en vender los productos que llevaba en su enorme maleta para enviar dinero a su país, y cuando vi a un señor ecuatoriano feliz enviando 500 euros para su familia en Guayaquil, yo veía alguien que lucha, personas con una meta en su vida.


Y lo mismo con los otros inmigrantes que entregan publicidad a la entrada de la estación del Metro de Lavapies o los que andan caminando con un enorme letrero de restaurantes, casas de apuestas, etc. Veo lo que son y me da gusto: veo lo que fui hace mucho tiempo atrás. Alguien que lucha, con una meta, con una vida. Veo todo lo que yo he dejado de ser durante unos años y que poco a poco he vuelto a ser ya.


Y por eso, durante unos años, no fui una buena compañía para mi familia y mis amigos... Cosas que se aprenden en los viajes, una de las pocas herramientas que te impulsan a vivir...

miércoles, junio 11, 2008

Vino y pasta, una cena para levantar el ánimo con los recuerdos y mi perrito











¿Qué haces cuando necesitas levantarte el ánimo? ¡Pues ir al súper e inventarte una receta que hacer! Entonces, nada más salir del trabajo pasé a cobrar el pago de un cuento que traduje para una escuela y luego fui a comprar lo necesario para un “Fusili Arrabbiatta”.

Este manjar italiano lo aprendí a hacer gracias a Malin y Bibi (nos vemos en el Messenger ;) ), unas amigas suecas que una tarde nevada de Praga me invitaron a comer en su hostal gracias a que les dejaba usar mi laptop para revisar el correo y cargar un Ipod. Esa tarde usamos la laptop para escuchar videos en Youtube mientras yo “ayudaba” a prepararlo todo.

La cosa es que después de las comprar llegué a mi casa con todo lo necesario para comer como en Italia, pero no olvidé llevar algo para mi mejor amigo del momento: el Cayito, mi perro, que ya me esperaba ansioso detrás de la ventana de la sala. Los dos tendríamos una cena especial.

Después de acariciar al Cayito y revisar si no había hecho alguna diablura (nunca las hace pero siempre reviso) puse el agua a hervir y mientras eso ocurría subí a ducharme.

Nada más bajar, antes de poner la pasta en el agua puse en mi Ipod una tarantella para estar a tono (tata tata, tarará tarara tarará) y me puse a hacer la salsa y asar la pechuga del perrito que me veía ilusionado moviendo su colita.

En eso, el teléfono: una amiga anunciándome que había conseguido las pastillas que debo tomar a mitad de precio. La noticia me pone contento y le agradezco. La invito a venir a probar mi "fusilli" pero no puede. Luego llama mi hermano, dice que encienda la televisión, que Portugal le ganó a la República Checa en la Euro. Está contento. Quiere a Portugal porque en la Euro pasada fue a varios juegos con su novia venezolano-portuguesa e hizo amigos que aún conserva en Lisboa y Porto. Yo, como es lógico, siento enorme simpatía por la República Checa, porque es el país de Jana y porque en ese país tengo amigos y muchos recuerdos. Pongo la tele con el volumen abajo mientras sigo escuchando tarantelas y le digo a mi hermano que venga a cenar pero no puede. Tampoco Hugo, mi amigo. Nadie puede. Nunca nadie puede. Llegas a los treinta y todo es difícil, sobre todo el amor.

Termino de preparar la salsa, la pasta está cocida, la echo al sartén y mientras se cocina parto en pedacitos la pechuga para el Cayito y luego rebano una baguette. Después busco el sacacorchos. Como siempre, no está donde se supone que debe estar. Como cualquier hombre soltero, las cosas en mi casa están por todos lados menos donde deben. Por fin lo encuentro y voy por la botella de vino tinto español que guardé “para ocasiones especiales”.

Le quito el corcho, me sirvo una copa y un plato con la pasta. Le pongo al Cayito su pechuga en el mantel que tiene en el piso, pongo en la laptop el ACDsee para que de vuelta de manera aleatoria a las fotos de mis viajes, y mientras se escucha la tarantela, en la tele se ve a Cristiano Ronaldo festejar un gol y en la laptop los rostros de las personas queridas de Italia, República Checa y Eslovaquia. Es una cena especial.

El Cayito saborea su pechuga mirándome de tanto en tanto agradecido. Y yo brindo cuando veo el rostro de amigos y amigas, europeas y latinoanericanas sonriendo y de Monika P. mi angelita de la guarda cuando estuve en Eslovaquia. Brindo con ellas, y con Malin y Bibi que una noche nevada y solitaria, compartieron conmigo un “Fusilli Allarabbiatta” en la capital checa, el país de Jana, sus ojos grandes y su rostro blanco… Praga, esa hermosa anciana eslava que siempre añoro visitar una y otra vez…

Receta (en inglés, lo siento) en la página Recipes Epicourious
Tarantella cortesía de
marvello85 en Youtube :)


lunes, junio 02, 2008

Amor y coches robados

Mis ojos se abrieron sobre la almohada cuando una luz cruzó la pared de la iglesia y el sonido de un vehículo frenando hizo cimbrar la ventana. Al fondo, los números rojos del despertador marcaban las 3:20 de la mañana. Me incorporé del catre y caminé lentamente, sin hacer ruido para mirar a través del vidrio desde atrás de la cortina: Dos tipos se habían estacionado en el estacionamiento de la iglesia y discutían a gritos dentro del carro.

Mi temor no eran los tipos. Mi temor era la policía de aquel país donde se habla inglés. Que al escuchar el escándalo llegaran por ellos y luego tocaran a la puerta de la iglesia y me llevaran también a mí.

Uno de los tipos en el coche tomo del cuello al otro advirtiéndole algo en inglés y luego se bajo azotando la puerta con violencia y se perdió corriendo por el fondo de la calle. El otro se quedó ahí, inmóvil. Pensé que estaría desmayado o algo. De pronto miró hacia el asiento trasero y se inclinó para buscar unas cosas ahí. Luego se bajó del coche y se perdió por el lado opuesto de la calle.

Pensé en salir a ver el coche, pero preferí quedarme adentro. Apagué el reloj despertador por si acaso la poli llegaba y moví mi catre hasta un rincón en la oscuridad. Esa noche no dormí. Apenas tenía tres meses en el país donde se habla inglés. Vivía en una iglesia, gracias a un amigo, en una zona pobre de la ciudad, donde los drogadictos tenían su rincón favorito.

Para escapar de Vi primero me fui a Europa y luego llegué aquí, al país que habla inglés. Para ella fue difícil. Aquella noche en el hotel, cuando decidí no volver a verla, cuando se lo dije, ella gritó, lloró, azotó la puerta del baño metiéndose ahí por un largo rato y así. Me insultó. Dijo que todo era porque ella no me amaba y era mi venganza para no seguir viéndola. También me gritó que era poco hombre, que debía luchar por ella si de verdad la amaba. Que yo era peor que el alto ejecutivo porque era una hipócrita, porque yo quería lo mismo que él: usarla, abusar de ella.

Yo tenía muchas cosas que decir también, pero entendía la situación, entendía cómo se sentía y que así ella podría decir muchas cosas sin pensar. Pero hice lo único que me podía alejar más de ella. Lo único que puede alejar a un hombre de la mujer que ama, cuando ésta no lo ama. Me acerqué a Vi, la tomé de los brazos y la miré a los ojos. Ella estaba sorprendida.

Así la miré unos momentos. Su boca estaba apenas abierta, como si una palabra se hubiera detenido ahí. “Te quiero” – le dije. Después la solté y caminé hacia la puerta. Ella me siguió con la mirada en silencio. En la tele, al fondo de la habitación, había un anuncio donde una bruja decía que ella podía lograr que se realizara el amor de mi vida, de tu vida, de la vida de todos.

- Necesito fumar – expliqué antes de abrir la puerta- necesito algo que me quite esto que siento. Yo no quería amarte. De verdad. Pero siempre te imagino y acaricio el aire, como si tú estuvieras ahí sonriendo, delante del techo de mi cuarto. Pienso en todo lo que quisiera compartir contigo, en que quisiera ser alguien mejor para ti. Y cada palabra que dices, cada gesto que haces lo escucho y lo veo después, cuando voy a mi casa o cuando te recuerdo mientras tomo un café parado junto a un poste en el pasillo del trabajo. Yo he luchado por ti. Lo he hecho a mi manera. Pero no fue suficiente o no supe cómo hacerlo bien. Por eso, deberías escucharte a ti misma y luchar por la persona que amas y para eso es mejor que estés lejos de mí…

Cuando salí de la habitación unos novios se besaban en el jardín cercano a la piscina del motel. En los bares de la avenida los grupos de muchachos sonreían y celebraban. En un puesto de tacos envuelto en vapor, un perrito callejero disfrutaba el taco tirado en el piso que alguien le había regalado. Y yo contemplaba todo esto cuando un niño se acercó y me extendió un ramo de flores para que se lo comprara. Vi al niño, sonreí y le compre las flores. Terminé sentado en la banqueta, esperando el fresco de la noche calmara mi corazón.

Sería el último viaje que haríamos Vi y yo. Al regreso a San Luis, mientras yo evitaba el Internet y dejaba de comprar crédito para siempre a mi teléfono celular, Vi le decía al ejecutivo que sentía que estaba embarazada y éste le decía que estaba loca. El día que cambié mi e-mail y mi usuario del Internet, Vi me llamo para decirme cuán contenta estaba porque no estaba embarazada y que quería que nos viéramos. Y la noche que Jana, la que me contactó por “lo que escribí en Internet”, comenzó a hablar conmigo desde la República Checa, recibí el último sms en mi celular donde Vi decía que me extrañaba, que por qué no contestaba el teléfono, ni me conectaba. Y que aún conservaba las flores que le di, la noche aquella del último viaje que hicimos. Unos meses después me despedirían de mi trabajo, me iría a Europa y finalmente llegaría al país donde se habla inglés, donde una noche, no podría dormir porque afuera había un carro lleno de cosas robadas.

La mañana siguiente, salí para ver el vehículo. El vidrio trasero estaba completamente roto y había bolsas y cajas en desorden. También había botellas de cerveza dispersas por el piso, manchas de sangre y restos del vidrio. En un edificio al fondo de la calle, el sol observaba todo, escondido detrás de un enorme anuncio de galletas…

martes, junio 12, 2007

¿Qué es el cine??????


"El cine es registro de la mirada de alguien: es una mirada que sustituye a la nuestra. El film, es una serie de imágenes, es decir, de hechos que se nos dan definitivamente mirados. Es la búsqueda de la esencia a través de la apariencia.”

- José de la Colina, escritor e intelectual hispano-mexicano

¿Qué es el cine?

Por Marco Carlos Avalos

Verano de 2002. Hace calor y apenas son las 10 de la mañana en Praga, República Checa. Subo a un taxi con dos amigas y un amigo checo. En el trayecto, el taxista me mira por el espejo retrovisor con atención, pues escucha que los otros hablan conmigo en español, un idioma extraño para él.

Por fin, cuando hacemos un silencio, el taxista dice algo en checo a mi amiga, que contesta algo en checo de lo que no entiendo más que una palabra “mexican”. Entonces, el taxista vuelve a mirarme y responde otra cosa a mi amiga. Ella lo ve, voltea y me ve a mí y pregunta con su dulce acento checo: “Él chofer dice que si eres mexicano ¿dónde está tu sombrero?”.

Puedes caminar por cualquier país de Europa, y quizás de Asia o África y la palabra mexicano se remite directamente a un sombrero de esos grandes que ya nadie usa en México, salvo cuando se trata de un partido de fútbol. ¿Por qué? ¿Cómo es que personas de Francia, Estados Unidos, Holanda, República Checa, etc. siempre terminaban preguntándome lo mismo? “si es mexicano ¿en dónde está su sombrero?”

Probablemente el cine sea la respuesta. Diversos intelectuales de todo el mundo, como el investigador italiano Giovanni Sartori, han establecido que la palabra ha sido destronada por la imagen. "La primacía de la imagen - dice Sartori- es decir, de lo visible sobre lo inteligible, lleva a un ver sin entender que ha acabado con el pensamiento abstracto, con las ideas claras y distintas."[1]

Al respecto, Sartori advierte que los niños están expuestos durante horas y horas a las imágenes en movimiento -fundamentalmente a la televisión- antes de aprender a leer y a escribir.

En este panorama, el que tiene en su poder el control de la transmisión de dichas imágenes, está ejerciendo, con intención o sin ella, un procedimiento de formación del espectador, sobre todo en el caso de los más jóvenes y de los niños, que aún no cuentan con criterios sólidos que les permitan establecer una visión propia del mundo.

De esa forma, para un inglés, México es un país donde la gente usa sombreros porque, quizás, su comprensión sobre nuestro país ha estado guiada, en cierta medida, por ésas películas del oeste norteamericanas donde los mexicanos, efectivamente, usan exagerados sombreros grandes. Es decir comprende el mundo a través de lo que ve, no de lo que lee o lo que otros le dicen.

El cine es un arma poderosa.

De acuerdo con el crítico cinematográfico José de la Colina, el cine es “El registro de la mirada de alguien: es una mirada que sustituye a la nuestra. El film, es una serie de imágenes, es decir, de hechos que se nos dan definitivamente mirados. Es la búsqueda de la esencia a través de la apariencia.”

En este sentido, Goethe dijo alguna vez que el órgano con el que mejor comprendía al mundo era el ojo, por ello, cuando alguien nos muestra, a través del cinematógrafo, lo que ve, podemos afirmar que nos da su visión del mundo, visión arbitraria, que puede sustituir nuestra propia visión.

Cualidad y defecto, el cine nos da hechos que no podemos reformar, imágenes absolutas que no pueden ser cambiadas y que se van a quedar en nuestra memoria si no llevamos a cabo un ejercicio de respuesta, si no reflexionamos, aunque sea brevemente, sobre la visión que se nos ha dado. Por ello, es necesario que el espectador tenga más herramientas para ejercer un juicio sobre lo que ve en una pantalla de cine.

Cuando a principios de la década de los 50 se estrenó en México ¨Los Olvidados¨ de Luis Buñuel, hubo un gran malestar entre la gente del medio cinematográfico nacional que se escandalizó con la realidad que se presentaba en la pantalla. “Eso no es México”, le decían al cineasta español, sin embargo no enjuiciaban los valores cinematográficos de la cinta.

Lo mismo ha ocurrido con otra películas como ¨El Nacimiento de una Nación¨de David W. Grifith, ¨El Último Tango en París¨ de Bernardo Bertolucci, ¨La Dolce Vitta” de Federico Fellini y ¨Saló o los 120 días de Sodoma¨ de Pier Paolo Pasolini.

Como espectadores de cine y televisión tenemos derecho a saber que lo expuesto en una pantalla es sólo la visión de quien lo está mostrando. Incluso cuando se trate de una manifestación reprimida violentamente en un noticiero. Y para ello, es necesario que nos acerquemos a aprender el lenguaje de las imágenes en movimiento.

Es necesario que se promueva que los jóvenes y los niños aprendan la forma en que se realizan los mensajes audiovisuales y así develar eso misterios que hacen que un checo pregunte por mi sombrero, cuando se entera que soy mexicano o que hace creer a alguien que un candidato “es un peligro para México", o que permiten creer a un niño que los extraterrestres, cuando nos contacten, van a hablarnos en inglés y no en árabe, checo o español.


marcocarlosavalos@gmail.com

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[1] 1 “Hommo videns, la sociedad teledirigida” - Giovanni Sartori, Editorial Taurus, 1998