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miércoles, julio 23, 2008

"Sì, estoy ciego...ahora puedo ver las cosas buenas" La Novia de Frankenstein

La Novia de Frankenstein, James Whale (1935)


“Yes, I am Blind…now I can see the good things.”

- Morrisey, cantante británico

Septiembre de 2006. Estoy en Poprad, Eslovaquia, mirando con Sisa y Monika un memorial construido en el jardín cercano a la estación de autobuses en recuerdo del ejército soviético que se inmoló para salvar a la ciudad de los nazis. Nos dirigimos a pasar tres días en Strbske Pleso, un pueblo en las montañas nevadas de los Tatry. Nuestras mochilas están en una banca y mientras Sisa me explica la forma en que los soldados del ejército rojo perdieron sus vidas, por uno de los senderos del jardín se acerca un grupo de muchachos. Sisa los ve y le dice apurada algo a Monika en eslovaco, y ésta corre a sentarse junto a las mochilas. En inglés, Sisa me explica que hay que tener cuidado porque son gitanos.

Los gitanos no son queridos en Europa. Muchos europeos los consideran lo peor. Y este hecho me hizo recordar que el ser humano tiende a generalizar y juzgar a los otros - sobre todo a los otros que son diferentes - basándose en cosas superficiales, cometiendo el error de no intentar comprender a las personas con otra cultura, costumbres o rasgos físicos. Tomando como principal apoyo lo que se ve en el exterior de las personas.

Y en el cine, la película que mejor refleja esta condición humana es "La Novia de Frankenstein" de James Whale. Esta cinta cuyo ranking es de 8.1 en el Internet Movie Database, es una de las mejores de la historia del cine. Y he aquí un breve texto que aborda el análisis de la famosa secuencia en el bosque, donde Frankenstein es atraído hacia una choza por el “Ave María” que toca un ermitaño ciego que habita en su interior. Realizada, aparentemente, con simplicidad, esta secuencia es todo un complejo enramado de elementos cinematográficos que desembocan en una idea contundente: la incapacidad del hombre para descubrir la esencia de las cosas, incapacidad que se vuelve un obstáculo hacia la felicidad y la tolerancia. El texto lo escribió una de las mejores alumnas que he tenido en mi breve vida como maestro. Esta alumna es de nacionalidad francesa y se llama Nadia Turnani:

Análisis de la secuencia de la choza de la "La Novia de Frankenstein"

En “La Novia de Frankenstein” el espacio fílmico no es muy grande pero se ven a Frankenstein y al hombre que lo acoge, juntos, cerca del fuego sobre la cama, en algo que expresa profundidad intimidad de dos almas que apenas se conocen.

El hombre es ciego y es un religioso. No hay muchos movimientos de cámara pero cambios de ángulos, como si se hablara de dos puntos de vista, es decir con los ojos de F. y del hombre. Lo que pasa es que F. que llegó como un animal salvaje, como niño perdido se está humanizando. No entiende todo lo que ocurre, está acogido por un ermitaño en su casa como una persona normal y herida que necesita ayuda.

James Whale nos habla de la humanidad, de la tolerancia frente a un extraño que necesita una falta de capacidad física para que sea así, bueno y abierto. Es casi una crítica de la naturaleza del hombre en general.

F. llora como un ser humano y en la música siente como algo que nace por dentro de él. Un sentimiento de felicidad, descubre la música como jamás la había oído, como un niño que se despierta a la vida, como un animal que se transforma en un ser humano.

- Nadia Turnani

Aquí, la secuencia de Frankenstein y el hombre ciego, cortesía de tamandocomando. Sin duda una de las secuencias más hermosas que ha dado el cine...


domingo, abril 20, 2008

¿Existió Frankenstein en la realidad? La carta de Frankenstein a Mary Shelley











Cuando la escritorea inglesa Mary Shelley murió en 1851, sus deudos encontraron en su archivo personal una misteriosa carta que le fue enviada el 26 de enero de 1822 por un oscuro personaje que vivió en algún país del Este de Europa. El contenido de la epístola ha despertado sospechas entre sus biógrafos en el sentido de que quizás Shelley se inspiró en una historia personal, un amor pérdido, para escribir el clásico de la literatura "Frankenstein".

Se cree que quizás Frankenstein en realidad existió y que fue alguien que amaba a Mary Shelley y a quien ella despreció basándose en el aspecto físico que éste tenía. La carta dice lo siguiente:

"Mary:

Sobre lo que siento quiero decirte que todo lo que me pasa es resultado de mis errores y también de cosas que pasan y que escapan al control de uno. Y esto, sin quererlo, cambió mi carácter. Y me volvió una persona que no es positiva para los demás. Y no sé cuándo mi corazón se quedará limpio de tanta malas vibras que tiene ahora. Es cierto lo que dices Mary, yo no soy el único que sufre en el mundo. Y sé que parece que soy un egoísta. Pero la razón de mi forma de ser es que no tengo fuerzas para ver un mundo mejor. En algún momento de mi vida extravié al niño que se supone debe estar dentro, en algún lugar de mi espíritu... de mis sueños.

Y esta es la razón de mi amargura reciente. Y por eso Mary, si creyera en Dios, o en la virgen María, les pediría que me ayudaran a encontrar ese niño y así convertirme en una persona mejor. Y que eso también ayudara a hacer invisible mi cuerpo, las marcas en mi rostro, y dejara al descubierto, para ti y para todos mi corazón

Con amor, F."

¿Ficción? Quién sabe, quizás Frankenstein existió de verdad en alguna lejana villa centroeuropea y Mary Shelley es la real novia de Frankenstein, el muchacho que la escritora rechazó para poder escribir una de las mejores novelas de la literatura universal.