Mostrando las entradas con la etiqueta nápoles. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta nápoles. Mostrar todas las entradas

miércoles, junio 24, 2009

¿Cómo ducharse cuando se viaja de mochilero? Consejos prácticos

En un viaje que hice a París por tren desde Madrid, estaba preocupado en cómo luciría por la mañana, cuando mi hermosa amiga francesa acudiera a recogerme a la estación. Mi viaje iba a ser nocturno e iba a durar como 11 horas. Yo quería dar una buena impresión. Estar limpio y fresco como una lechuga. Sin duda, encontrar dónde ducharse es una de las mayores preocupaciones que se tienen cuando se viaja como mochilero.

Existen algunas “técnicas” para ponerse presentable y dar una buena imagen aunque lleves viajando 11 o más horas por ferrocarril.

La primera técnica la utilicé en un viaje que hice desde Brno (República Checa) hasta Nápoles (¡casi 24 horas de viaje!). Hice un trasbordo casi inmediato en la estación de Roma proveniente de Viena. Hacía un calor muy fuerte de verano. Cuando faltaba una hora para llegar Nápoles, en donde vería a mi bellisima (pronunciar en italiano por favor) amiga Valentina que me esperaba en los andenes, me levanté de mi asiento y entre al baño del tren. Llevaba mi toalla, un jabón y una muda de ropa. Hice lo que llamamos en México “baño vaquero”. Y me lavé el pecho, la espalda, el cuello, la cara, e incluso el cabello. Una muda de ropa, loción aquí y allá. Y “voilá”, cuando me encontré con Valentina estaba “radiante de limpio”. Y aquí entre nos, me dijo que le gustaba la loción. Esta técnica la usé otras veces. No sólo para encontrarme con amigas, sino simplemente para salir del tren fresco, limpio y listo para recorrer los pueblitos y ciudades que he tenido la fortuna de visitar. Creo que puede funcionar hasta cierto grado en un avión. Sé que éste consejo de viaje suena medio obvio, pero cuando estás cansado, algo desesperado y tal, puede haber momentos que te resignes a aparecer ante tus amigos o amigas como esos mochileros gringos onda hippie que abundan en algunas ciudades de México y esa no es la mejor impresión. (Ah…soy un conservador).

Obviamente, en los aeropuertos es más fácil la cosa. Los baños suelen ser amplios y normalmente están limpios. Aunque debes tener cuidado en algunos, como el de Ámsterdam, donde las señoras que limpian entran al baño de hombres así sin avisar y tu puedes estar en el mingitorio mientras ellas limpian a tu lado, lo cual, claro es algo medio incómodo.

En Europa casi siempre te puedes dar una ducha en baños públicos de buena calidad, aunque claro, su costo varía entre los 6 y 8 euros. Pero créeme, pagarías eso por una buena ducha en un baño limpio y seguro. Y así son los baños en las estaciones de Francia. Al menos en las “gares” (así llaman a las estaciones de tren allá) de París. Te dan una bolsa sellada con tres toallas, jabón y una bolsita de champú. El baño está limpio, libre de humedad, que hasta parece de un hotel nuevo. Y lo mejor: son amplios e individuales, por lo que puedes vestirte con toda calma. Tienen un plazo como de 45 minutos o algo así. Inmediatamente que sales del baño ya vestido con nueva ropa y fresco, el equipo de limpieza se mete para limpiar y dejar el baño como nuevo.

No obstante, siempre es recomendable llevar unas sandalias cuando te vayas a dar un baño y así prevenir enfermedades y también por la eventualidad de encontrarte con una estación que no cuente con baños limpios. A mi me ocurrió en la estación de Praga. Yo había viajado desde Frankfurt y quería bañarme antes de encontrarme con mi hermosa amiga Lada que me vería dos horas después en la Plaza Wenceslao de la capital checa, “ahí en donde está el caballito” había pedido ella.

Entonces pregunté dónde había baños y encontré uno. Era “atendido” por dos tipos malencarados que bebían cervezas ¡a las 8 de la mañana! (soy un conservador) en una mesa viaje y desvencijada.

Los “baños” estaban llenos de moho, sucios, etc. al grado que al salir de ahí dejé las sandalias en la basura. De hecho, pensaba mientras me caía el agua fría en la cara que quizás aquel baño en lugar de limpiarme me ensuciaría más. No obstante la actitud ayuda y cuando vi a Lada aquella mañana checa en la “Vaclavske namesti” … la Plaza de Wenceslao “ahí en donde está el caballito”, yo estaba fresco, olía a champú y rechinaba de limpio. (Quiero aclarar que actualmente, la estación de trenes de Praga está siendo reconstruida bajo los parámetros de calidad de la Unión Europea, por lo que no sería extraño que los baños checos ahora se parezcan a los de Holanda o Francia).

Cuando me encontré con mi amiga francesa aquella mañana en París (se oye como si viajara mucho) agradecí la existencia de aquellos baños, porque ella estaba bellísima (ahora si pronunciado en español) y fresca. Y porque yo me sentí con mayor seguridad al saberme limpio para, irónicamente, sudar y sudar caminando por las calles de París…. Soy un conservador…

martes, mayo 05, 2009

Banda sonora de mi vida: In my place ... Coldplay

Soundtrack de mi vida:

Esta canción la escuchamos Valentina y yo mientras viajábamos de Nápoles a Roma en su coche a un concierto de The Cure en el "Stadio Olimpico di Roma". Que lindos recuerdos! :)

A Velantina le agradezco que me enseñó lo que era Italia de verdad, no la de los turistas, sino la Italia profunda... la que come pizza de verdad , que viaja en metro, que bebe vino tinto en la calle mientras canta "Il partisano" y que es hincha del Napoli, del Fiornetina, del Parma, de los equipos chicos, que no tienen dinero... del pueblo.. un año después de inmigrante en otro país, compraría este disco de Coldplay para acordarme de ella y esa cena tan romántica en su cocina, con vino y pasta que ella preparó, mientras mi ropa de mochilero se lavaba en su lavadora...

In my place... Coldplay



lunes, julio 21, 2008

Indiferencia e Indignación ante la muerte de dos niñas gitanas en Italia

Además de los inmigrantes feos de países como Ecuador, México, Camerún, Ucrania o Vietnam, y de los osos polares, muchos europeos temen, odian, sienten aversión o desconfianza – o todo lo anterior junto – hacia los gitanos.

Para ilustrar este odio, he aquí lo aparecido en la agencia Ansa y en diarios italianos en relación con dos jovencitas gitanas que murieron ahogadas el sábado pasado en la playa de Torregaveta, al oeste de Nápoles. Sus cadáveres, cubiertos por unas toallas de baño, parecieron hacerse invisibles dada la indiferencia de los bañistas a quienes la trágica muerte de las dos niñias les importó un cacahuate: mientras sus cuerpos yacían sobre la arena, los bañistas hablaban por sus celulares (móviles), jugaban al freesbie, bebían vino o simplemente se relajaban bajo el sol.

De acuerdo con CNN Europa y el Corriere de la Sera, las dos niñas habían ido a la playa con otras dos amigas. Cuando nadaban, una fuerte marejada hizo que estuvieran a la deriva sin poder estar a flote. Una llamada alertó a los salvavidas que desafortunadamente solo pudieron rescatar a dos de las jovencitas.

No obstante, esta tragedia fue vista con indiferencia. Mientras la policía sacaba a las niñas en dos ataúdes, a tan solo unos metros los bañistas descansaban tomando el sol y comiendo, como si los dos cuerpos de las gitanas no estuvieran pasando por ahí, marcando el horizonte mediterráneo con su tragedia.

Las fotos de estos hechos fueron publicadas en varios diarios europeos además del Corriere y suscitaron un escándalo en Italia, al grado que el arzobispo de Nápoles, el Cardenal Crecenzio Seppe, escribió en su blog que “la indiferencia no es una emoción que deban tener los seres humanos”.

Lo anterior viene a empeorar el clima de intolerancia que priva en Europa contra los migrantes en general y contra la gente de “costumbres diferentes” como los gitanos, que, pese a ser europeos, son percibidos como lo peor. Y es que en los últimos meses, el gobierno de Berlusconi ha incrementado las razzias contra inmigrantes y gitanos y los ha culpado de incrementar el crimen en las calles de Roma, Nápoles, Milán, etc. , al grado de tomar las huellas digitales de los gitanos y sus niños, en una medida inspirada en el fascismo que ha sido condenada por diversos organismos internacionales.

Aunque esto que ocurrió el sábado en Italia no fuera necesariamente un acto de discriminación contra gitanos, si habla de una sociedad italiana - y quizás europea - totalmente indiferente, fría, ensimismada en su mundo, de la misma forma como ellos critican a la sociedad estadounidense, pero con un agravante:muchos norteamericanos son ignorantes del mundo... los europeos, en su mayoría, no lo son...

En mis viajes a Europa, he visto la forma como son discriminados los gitanos y el miedo que muchos europeos les tienen. Explican que éstos son ladrones, que no se bañan, que no trabajan, etc. Cierto o no, lo que sucedió en las playas napolitanas hace unos días no tiene justificación…