La aparición de la influenza porcina en México ha revelado un espectáculo lamentable: el maridaje y sometimiento de muchos medios, sobre todo electrónicos, y el gobierno mexicano. Cada mañana, José Ángel Córdova, el secretario de salud (después de haber aparecido en Televisa) sale y da una conferencia de prensa para los demás medios. Las conferencias son retransmitidas en vivo y ahí uno se da cuenta del servilismo de muchos periodistas, de su debilidad al preguntar, del trato arrogante del gobierno a los medios mexicanos y de su temor a los medios extranjeros.Trato arrogante del gobierno: Si algún reportero crítico - aunque parezca increíble sí los hay en México - se atreve a preguntar algo incómodo o hacer dos preguntas al secretario de salud, se escucha una voz como la del reality show Big Brother que pertenece al "coordinador de comunicación social" quien advierte en tono arrogante que sólo se permitirá hacer una pregunta por medio. Parece como si el secretario de salud estuviera haciendo el favor de informar y que tuviera el derecho de decidir la conducta del periodismo. Pero es curioso: cuando se trata de Televisa o de TV Azteca, la actitud es al revés. Estos medios hacen preguntas igual de débiles que las de sus pares de la prensa escrita y también buscan que sus cuestionamientos sirvan al lucimiento personal del funcionario público y del gobierno. Pero la diferencia radica en que estas dos televisoras son las que están haciendo el favor al funcionario de aparecer ahí. Por eso el funcionario siempre dice "me da mucho gusto participar en tu noticiero.... gracias por el espacio..." etc.
No obstante, pese al temor, los funcionarios públicos mexicanos permanecen en su arrogancia y responden con juegos de palabras o con mentiras.
Sin duda, esta situación de la influenza ha dejado al descubierto no sólo la debilidad del estado mexicano para proteger a sus ciudadanos, sino también nos ha recordado que la prensa mexicana, en su mayoría, es de una mediocridad sorprendente, acotada, como el gobierno de Felipe Calderón, por los poderes que permiten su existencia... como dice Carlos Monsiváis respecto a la influenza porcina y la prensa: "La población es disciplinada pero el manejo de la información es feudal."


