miércoles, septiembre 07, 2011

Adiós al verano... ¿adiós al amor?

El tren a París, el día que repetía una y otra vez Summer Skin de los Death Cab for Cutie

Hace unos años, un día lluvioso viajaba por tren en Europa y en mi iPod no dejaba de escuchar una canción de los Death Cab for Cutie que resumía mi estado de ánimo - nostálgico - debido al fin del verano y con ello el fin de un sueño amoroso que no resultó. La canción se llamaba "Summer Skin" . Oficialmente, esta canción no tenía un video, así que durante mi viaje en el tren repetí una y otra vez la melodía inventándome el video con la imaginación.

Unos años después, aquí en México, para ser exactos hace unas semanas, preparaba una clase sobre la problemática de los derechos de autor y el CC Commons en la  era de Internet cuando, por curiosidad, busqué en Vimeo y en Youtube "Summer Skin", por si acaso  me encontraba un video.

Cual sería mi sorpresa al encontrar 5 versiones distintas del video de Summer Skin. Las versiones fueron realizadas por un muchacho de un suburbio norteamericano, por una mujer que tomó el video de cumpleaños de su hija, por una adolescente que videograbó su verano, por un cineasta en ciernes que se inspiró en la naturaleza para hacer su versión y la que más me gusta: la versión de unos estudiantes de cine que utilizaron niños para recrear el mensaje de la canción: No te quedaste con la muchacha que amabas, pero ambos disfrutaron un grandioso verano que siempre vivirá en los recuerdos, aunque el verano y su piel dorada desaparezcan con el peso de lo rutinario de la vida... aquí las cuatro versiones de Summer Skin y aquí un enlace a la clase que impartí con estas canciones :)

Versión 1: Muchacho de un suburbio (los tonos ocres hacen aún más nostálgica esta canción

Summer Skin - Death Cab For Cutie Music Video from Louis Wong on Vimeo.



Verión 2: La joven madre realizó este video en homenaje a su hija que cumplía años. Al final añade sonido directo de la fiesta, que le da otro tono a la canción.

Saralyn's 2nd Birthday - Death Cab For Cutie - Summer Skin from dewde on Vimeo.




Verión 3: La adolescente que filmó este video en blanco y negro advierte que es su primer experimento editando. No obstante el video es divertido y respeta el espíritu de la canción ;)

Summer Skin from Rachel Baxter on Vimeo.

Video 4: Este video realizado por un aspirante a cineasta tiene un poco de más búsqueda e intenta ilustrar el mensaje de la canción (la pérdida del amor) con imágenes nostálgicas de la naturaleza

A Walk In The Park from Josh Piersma on Vimeo.

Video 5: Mi favorito. este video fue realizado por unos estudiantes de cine. Utilizaron a unos niños para representar a unos oficinistas que llevan una vida rutinaria, triste y sin amor, pero que en el medio de esa vida (parecida a la de mucha gente estos días, yo incluído) siempre existen los recuerdos que nos regresan al verano, cuando aún existía la posibilidad de ser ingenuos...

Death Cab for Cutie - "Summer Skin" from Gary Bush on Vimeo.

jueves, febrero 03, 2011

Pesadilla: soñé que era un sicario

Tuve un sueño impactante anoche: era bajado de un tren, detenido en el medio de la nada, por unos hombres armados. Me decía que tenía que ir y darle de tiros a no sé quién porque, desde ese momento trabaja ya para no sé qué cartel de drogas. Luego me daban una metralleta y me advertían que "el trabajo" debía estar para el día siguiente, so pena de ser castigado.

Luego, como sucede en los sueños, estaba en un bar con mesa al aire libre explicando angustiado a una amiga - cuyo rostro no reconocí - que tenía miedo de regresara mi casa, a mi ciudad porque si no hacía "el trabajo" entonces los sicarios del cartel me iban a asesinar.

Entonces me despertó la tele, que está programada para encenderse a las 5:40 en el noticiero de Ricardo Rocha. Mientras me quedaba claro lo de mi pesadilla me pregunté que estaerían soñando los miles de niños que han quedado huerfanos por la "guerra contra el narco". Niños que quizás estuvieron presentes en el momento que sus padres fueron asesinados y que ahora puede ser que estén sin rumbo... caminando sin rumbo. Yo tengo pesadillas porque en mi ciudad, de repente, hay balaceras. Porque leo la revista Proceso, etcètera. ¿Que soñarán los que sí han sido víctimas físicas de la guerra contra el narcotráfico?

Imagen dibujada por Paul Bielaczyc publicada en el sitio Aradani

martes, noviembre 09, 2010

Biutiful... y un cuento de chinos

Estaba viendo Biutiful esta tarde. En la cinta se menciona cómo las mafias de tráfico de personas esclavizan a inmigrantes que llegan a Barcelona en busca de una vida mejor. La escena me recordó un episodio que viví en carne propia hace algunos años, cuando, tratando de ahorar dinero en el otro lado tuve que enfrentarme yo mismo a la realidad de los inmigrantes: buscando donde vivir, me vi obligado a buscar trabajo en un restaurante chino.

Ya me habían advertido que el peor lugar para trabajar era en un restaurante chino: mínimo 12 horas de trabajo interminable pagados al estilo de México, es decir con migajas. Pero el hambre es brava y me detuve en aquel restaurante chino pidiendo hablar con el dueño.

El chino que manejaba el lugar estaba comiendo algo con las manos detrás de un mostrador, y cuando uno de los meseros (mexicano of course) me presentó con el, llamémosle señor Lee, esté me miró fijamente unos segundos mientras daba grandes masticadas que le salpicaban los labios de manera grotesca. Entonces agarró otra cosa de su plato (era una cosa amarilla cuyos jugos escurrrían entre sus dedos) y señalándome me dijo en un inglés cortado:

"We hire only cool people!" . luego le dijo al mesero que me indicara el procedimiento para ser contratado. El mesero me llevo hacia la salida y me señaló unos departamentos miserables que se veían del otro lado de la calle. Eran esos típicos edificios para pobres que hay en el otro lado. Entonces aquel "compa" me explicó que un requisito para trabajar era compartir piso con otros mexicanos en alguno de aquellos departamentos que, casualidad, eran propiedad del señor Lee. El costo se descontaba directamente de mi trabajo semanal que consistiría en trabajar de 7 am a 22:00 con una hora para comer ganando el equivalente sueldo miserable que gana un obrero en México. El mesero me dijo que la cocina estaba llena de latinos y que cada departamento, de dos cuartos, alojaba unos 10 trabajadores que daban servicio a restaurantes, compañías de limpieza, etcétera, majeadas por mr. lee y sus socios. Estuve a punto de aceptar el trabajo, pero tuve suerte y encontré algo descargando camiones por las noches.

Biutiful no descubre el hilo negro, solamente lo cuenta poéticamente. Esos esclavos chinos en realidad somos todos, en un nivel u otro. Los esclavos son necesarios para el "mundo libre" e, irónicamente, estas películas son una buena forma de escapar de esa realidad. Aunque la verdad, como anda la cosa en San Luis Potosí, es mejor bajarla de Internet...

lunes, octubre 04, 2010

Un pastel con la bandera de México



 En septiembre de 2006 estuve de visita en Nitra, Eslovaquia. Cuando llegué al departamento de Monika, la amiga que visitaba, lo primero que vi fue un pastel decorado con la bandera de México. Debo decir que quedé muy sorprendido.

Es curioso lo que pasa cuando uno se aleja del lugar donde vive por un tiempo: cuando las personas, los lugares no están físicamente, toman un significado mucho más poderoso. De pronto tuve conciencia que yo era mexicano y que me gustaba serlo en muchos sentidos. Yo no me veo como un nacioanlista... nis iquiera como un patriota. Pero si me veo como mexicano. Y por eso aquel gesto de mi amiga (y de su prima Sisa que había decorado el pastel) hicieron que sonriera emocionado. Era un privilegio ser de México, tener amigos en un país tan lejano como la hermosa Eslovaquia, pero sobre todo saber que tengo un hogar, donde formo parte de los  lugares y los recuerdos de mucha gente.

Si algo significa ser de un país tendría que ser eso y no el nacionalismo. Pero eso es otra historia...

Como se puede ver, el color de la bandera está equivocado porque debe ser verde,blanco y rojo, pero el detalle del escudo y el hecho mismo del pastel fue impagable. Gracias Monika y Sisa

lunes, julio 05, 2010

domingo, junio 27, 2010

Confieso que soy un «mendigo del buen fútbol», que recorre los estadios y pide una linda jugadita, por amor de Dios


Para mi amiga uruguaya que me envío desde Montevideo el libro “El Futbol a Sol y Sombra” de Eduardo Galeano


“La pelota y yo nunca pudimos entendernos, fue un caso de amor no correspondido. También era un desastre en otro sentido: cuando los rivales hacían una linda jugada yo iba y los felicitaba, lo cual es un pecado imperdonable para las reglas del fútbol moderno”.

- Eduardo Galeano

Durante el mundial de 2006, yo me encontraba de viaje en Cuba asistiendo a un curso al que me había enviado en el trabajo. El primer juego de México en aquel mundial fue contra Irán y aunque la televisión cubana transmitía todos los juegos, yo no pude ver el encuentro porque me fui con unos amigos venezolanos a dar una última vuelta por la Habana vieja. No obstante, buscando comprar unos discos de música cubana, entré a una tienda y me encontré a los empleados de la misma en el mostrador mirando el partido. “¿Cómo va?” pregunté. Y me contestaron sin dejar de ver la pantalla, que el juego estaba empatado 1 a 1.

Quise seguir viendo el juego, pero una de mis amigas venezolanas me llamo a que viera un disco. Estábamos ahí cuando se escucha un “¡Gooooooooooool!” que provenía del mostrador. Me acerco apresurado y veo que es de México y que los cubanos de la tienda lo celebran con puños cerrados. Entonces uno de los cubanos me mira y me dice con una sonrisa: “¿mexicano verdad? “ y yo contesto con un “aha” lacónico pues estoy mirando la repetición del gol. “Tranquilo, ya vamos ganando” dice el cubano y se vuelve también a mirar la televisión. “¿Vamos?” me preguntó mientras bajo la mirada para ver a aquellos dos habitantes de la Habana, que miran un juego del campeonato mundial de fútbol de Alemania 2006, y que celebran el gol de México como propio.

Pienso que el fútbol, como otras cosas, ilustra lo mejor y lo peor que tenemos los humanos. A unas horas del juego de México ante Argentina, uno entra al Twitter, a los comentarios de los portales de deportes, a los podcast, etc., y lo que se encuentra son insultos, racismo, violencia verbal entre los contendientes de los diferentes países. Pero al mismo tiempo, uno puede ver escenas como ésta que presencié en Cuba, o imágenes como las del seleccionado australiano, conmovido por la despedida que le dio el público cuando se despidieron de la copa de este mundial de Sudáfrica. O como la diversidad de culturas que se ve en muchas de las selecciones, incluida la de México, donde tenemos un mexicano por adopción. O la alegría que me expresaron en Facebook desde Madrid una amiga venezolana (que conocí en aquel viaje a Cuba) y desde Praga una amiga eslovaca, luego de la victoria de México ante los franceses. Pero sobre todo, cuando se anota un gol y todos celebramos. El gol es una alegría compartida y sabe mejor cuando lo celebramos por su belleza que anula cualquier otra característica del mismo, como la nacionalidad del anotador, o el nombre del equipo.

Y creo que los jugadores de México que disputarán un partido de octavos de final el día de hoy contra Alemania, podrían sentirse contentos de estar en el evento, de poder divertirse, de ser protagonistas de un juego que se verá en muchos lugares del mundo. Y que den esa jugada que asombre, que aplaudan los aficionados. Y que lo mismo haga la selección de Argentina con esos jugadorazos que tiene y que recordemos este partido como uno de los mejores del mundial.

Hoy veo que mi amiga madrileña Raquel escribe que le va a México en el juego de hoy. Yo también quiero que gane México. Pero también, gane quien gane, quiero un gran juego, para que ganemos todos. Y recibir desde algún punto del mundo, mediante Facebook, el Twitter, e-mail o el sms, un comentario que diga “¡Que partidazo que vimos el día de hoy!”.