En su canción Modern Love, David Bowie explicaba las razones por las que no creía en el amor moderno: "Pone mi confianza en Dios y en los hombres". Tales razones no pueden ser desdeñadas. En momentos como estos ¿Quién puede poner su confianza en Dios o en gran parte de las personas? Aquí el vídeo de la canción, subido a Youtube por babizinha. Y debajo la letra en inglés. ¡Que disfruten!
I know when to go out I know when to stay in Get things done
I catch a paper boy But things don't really change I'm standing in the wind But I never wave bye-bye
But I try, I try There's no sign of life It's just the power to charm I'm lying in the rain But I never wave bye-bye
But I try, I try Never gonna fall forModern love - walks beside me Modern love - walks on by Modern love - gets me to the church on time Church on time - terrifies me Church on time - makes me party Church on time - puts my trust in god and man God and man - no confessions God and man - no religion God and man - don't believe in modern love
It's not really work It's just the power to charm I'm still standing in the wind But I never wave bye bye But I try, I try Never gonna fall forModern love - walks beside me Modern love - walks on by Modern love - gets me to the church on time Church on time - terrifies me Church on time - makes me party Church on time - puts my trust in god and man God and man - no confessions God and man - no religion God and man - don't believe in modern love Modern love - walks beside me Modern love - walks on by Modern love - gets me to the church on time Church on time - terrifies me Church on time - makes me party Church on time - puts my trust in god and man God and man - no confessions God and man - no religion God and man - I don't believe in modern love Modern love, Modern love, Modern love, Modern love, Modern love, Modern loveModern love, Modern love, Modern love, Modern love, Modern love, Modern loveModern love - Modern love, walks beside me Modern love - Modern love, walks on by Modern love - Modern love, walks beside me Modern love - Modern love, walks on by Never gonna fall forNever gonna fall for
Llego de lavar mi ropa y revisar mi correo electrónico en la biblioteca pública en una ciudad de un país que habla inglés, una tarde nevada de principios de 2000. Comparto el departamento con otro mexicano y una norteamericana muy jóvenes que son pareja. Ella, de unos 18 años, se ha ido a una ciudad al norte a visitar a su familia, y mi compañero mexicano, aprovechando la ocasión, ha llevado a 4 muchachas rubias, que son meseras de un restaurante del freeway 326, a otro muchacho rubio y a un afroamericano. Bailan y se manosean unos a otros mientras paso con mi canasto de ropa doblada. En el aire bailan el olor a marihuana y los gritos a todo volumen de un cantante de hip-hop.
Mi plan era mirar un poco de TV y dormir porque esa era mi noche de descanso del gran almacén donde descargo traileres en este país que habla inglés. Pero me doy cuenta que no podré perpetrar mi malévolo plan, dado que, como veo que se besan el afroamericano y la muchacha rubia, sospecho que la fiesta no terminará pronto.
Dejo mi ropa en mi cuarto y voy hacia el refrigerador por una cerveza esquivando a las parejas que bailan. El mexicano con el que comparto el departamento y que no tiene más de 20 años, baila con dos de las casi adolescentes rubias y me saluda con la vista mientras besa a una. En el refrigerador descubro que mis cervezas ya han sido consumidas, pero hay de otra marca y me tomo la libertad de agarrar una.
El afroamericano me hace la seña de salud con su mano que tiene una de las cervezas que yo compré. Le devuelvo el gesto. En mí cuarto, cierro la puerta y me siento en la alfombra a tomar la cerveza y mirar la televisión con el botón de "silencio" puesto, ya que es inútil intentar escuchar el sonido de la televisión, dado los gritos del cantante de hip-hop.
Me quedo dormido mirando un programa de concursos del que no entiendo nada, pero en el que sale concursando una muchacha de cabello lacio y negro que me gusta. No sé cuánto tiempo permanecí dormido cuando una música celestial me despierta. El hip-hop ha dejado de escucharse, y lo que domina el aire es la voz dulce de una mujer que canta el clásico de Simon y Garfunkel, Scarborough Fair
El sonido parece tomar mis manos y levantarme. Como si de un ser invisible se tratara, la puerta de mi puerta se abre y veo a una de las muchachas rubias, cantando con la mirada pérdida en algún lugar de sus recuerdos, mientras su rostro se ilumina con las luces que penden del techo. Todo está oscuro y los demás no están ahí. Las luces rojas del reproductor de CDs parecen sonreir.
"Are you going to Scarborough Fair? Parsley, sage, rosemary, and thyme. Remember me to one who lives there, she once was a true love of mine..."canta la niña rubia y sus ojos se encienden e iluminan los míos. Estoy hipnotizado.
" Tell her to find me an acre of land. Parsley, sage, rosemary, and thyme. Between the salt water and the sea strands. Then she'll be a true love of mine..." continúa cantando la muchacha que ignora mi presencia y que tiene sus manos en el pecho.
No estoy seguro si es un sueño, pero me siento entre nubes. Lejos del camión lleno de cajas que parece un congelador, lejos de la ansiedad que me provocan las patrullas que aparecen por las calles de la ciudad, lejos de los drogadictos de la Cotton street, lejos de la aspiradora de alfombras de la tienda de electrónicos en el freeway 326. Lejos de la soledad que sonríe todas las madrugas dentro de mi pecho.
" Are you going to Scarborough Fair? Parsley, sage, rosemary, and thyme. Remember me to one who lives there, she once was a true love of mine..." sigue cantando bajito y dulce la muchacha, con sus manos exendidas hacia algún lugar en su mente.
Y entonces, del baño sale el afroamericano sonriendo y abrazando a la muchacha. Diciéndole algo en inglés y tocándole el trasero con ambas manos. En ese instante suena mi celular y despierto: por la época de navidades hay un camión extra y tengo que presentarme a trabajar en aquel gran almacén. Con el sonido del teléfono los dos novios se vuelven y me miran. Sonrío y regreso a mi cuarto acompañado otra vez por la voz de un cantante de Hip-hop. Apenas tengo tiempo de ponerme una chaqueta de invierno, mi gorrito y salir corriendo para comprar un café en el Starbucks del freeway 326 y despertar para irme a trabajar descargando el camión, pero sobre todo para despertar de este sueño que me dio una alegría, una noche nevada de invierno en un país que habla inglés...
La Casa de las Américas en Madrid, ha puesto en su fachada fotografías de algunas de las personas secuestradas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Este gesto se suma a una lectura de cartas dirigídas a algunas de las más de 3 mil personas que el grupo armado tiene cautivas en plena selva colombiana.
Este drama NO es un problema SÓLO de COLOMBIA. ES, sin duda, UN PROBLEMAdeTODOS LOS LATINOAMERICANOS, que deberíamos estar indignados y manifestar nuestro enojo porque estas personas son víctimas de un grupo guerrillero estúpdo y un gobierno intolerante y delincuencial como el de Álvaro Uribe, el embajador de Estados Unidos en Colombia que inauguró en Latinoamérica la tesis de "La guerra preventiva" de Bush...
No sé por qué contamino mi blog con una noticia como esta, pero lo hago por la indignación que me causa y porque nunca unas lágrimas valieron tan poco:
George W. Bush derramó ayer algunas lágrimas durante una ceremonia para conceder una medalla de honor póstuma a un soldado muerto en Irak en 2006. El presidente de Estados Unidos se reúne hoy con congresistas para analizar la situación en Irak.
¿Por qué si le duele tanto, no envía de regreso a los soldados que se están muriendo, mientras matan otras personas en Irak?
Es como cuando los gobiernos de México anuncian, con un hipócrita pesar que deberán tomar "medidas dolorosas" que "afectarán" a la población, o cuando un patrón despide 100 trabajadores "lametándolo" o cuando alguien le destroza el corazón a otra persona engañándola o siendole infiel pero claro, con un "profundo pesar". Las lágrimas derramadas con hipocresía son las que han llenado de amargura y destrucción al espíritu del mundo...
Nota relacionada, que apareció en este blog en diciembre de 2007:
Ella se rehusó a viajar en el compartimiento del tren con los coreanos. Prefirió quedarse en el pasillo. La conocí en el anden del tren que iba de Frankfurt a Praga. El anden estaba oscuro y, como yo, ella estaba despistada y no sabía si ese era el tren correcto.
No sé ni de qué país era, pero hablaba inglés y caminó conmigo por aquel anden oscuro donde por fin encontramos un boletero que dijo que si, que ese vagón era el que nos tocaba. Su rostro brillaba y estaba un poco asustada. Y cuando subimos al tren, todos los compartimientos estaban ocupados, salvo uno donde viajaban 4 coreanos.
Ella los vio y luego me dijo que prefería esperar por un mejor lugar en otra parte del tren. Media hora después, cuando llegó el de los boletos gritando “passport control” miré y ella continuaba en el pasillo, observando por la ventanilla el caer de la tarde alemana, escuchando algo en su Ipod. En su mochila, apenas visible, estaba pegada un aestampa de la bandera de Canadá y su rostro brillaba…
¿Es seguro para una mujer viajar sola por Europa? ¿Qué se puede encontrar una muchacha viajando de mochila? En este episodio número 7 de pasajeros con destino continuamos hablando sobre lo que puede esperar una mujer si viaja sola por Europa… y en esta ocasión Karol, una muchacha de 22 años, nos plática su experiencia viajando de mochila, con una amiga por el viejo continente. Nos cuenta cuánto le costó el viaje, las anécdotas que le ocurrieron y sobre todo nos dice si, para ella, fue seguro viajar sola por el viejo continente.